13 de diciembre de 2012

Tomasito Süller y su versión del baile del caballo


Por Humberto Acciarressi

Para hacer el ridículo no hacen falta muchas cosas. En la actualidad basta con ser mediático y tener un espacio en la televisión argentina. Y por esa popularidad que sólo sostiene el morbo de los espectadores, algunos dejan jirones de su dignidad por sus minutitos de fama, muchos menos que los que vaticinaba oportunamente Andy Warhol. Ahora, mientras el rapero surcoreano Psy -de quien ya nos hemos ocupado varias veces- factura millones de dólares con "Gangnam Style", en la Argentina, país de caballos de raza y buen pedigré, el que sale haciendo una versión es...¡¡¡Tomasito Süller!! Estamos en el horno y no es por la llegada del verano.

En el clip, el sobrino-novio- hijo- amigo de Guido canta que es un "chico tierno y delicado, pero solo en el día. A la noche juego a la Barbie con mi prima. Soy un chico especial, miro novelas nada más y a María Mercedes yo quisiera imitar. Ey, chico sexy, Papi Gangnam Style. Ey, chico sexy". Guido Süller, hay que aclararlo, no formó parte del video, en el que Tomasito aparece en un sauna con otro hombre. Chan chan chan. Por cierto hay que acotar que este pibe cuyo futuro está atado con bandas elásticas semipodridas, tiene menos movimiento que un muerto.

Caso curioso el de los Süller, con su reina indiscutible, la inigualable Silvia. De ella, como de un árbol en plena floración, salieron Guido, Marcelo, la madre, sus hijos, el propio Soldán, la seudo médica Rímolo, y uno de los últimos frutos de ese vegetal fue Tomasito. Por supuesto la historia no ha concluido. Claro que mantenerse le cuesta más que a Noelia hacer el caño en el Bailando, pero él insiste. Desde hace unas semanas se pasea por los programas de chimentos. Y ahora, en medio del éxito de Psy, nos endilga este bodrio que ni siquiera causa gracia. Es triste ver la forma en que algunos cometen todo tipo de indignidades con el sólo objeto de estar un rato en un estudio de televisión. Los tiempos modernos no son nada generosos con ellos.

(Publicado en la columna "El click del editor", de La Razón, de Buenos Aires)