11 de diciembre de 2014

En el Borges expondrán fotos de la pionera Bourke-White


Por Humberto Acciarressi

Suele considerarse que los primeros fotoperiodistas fueron los ingleses Roger Fenton (cuyas fotos de la Guerra de Crimea fueron publicadas en grabados) y el reportero William Simpson (quien en realidad dibujó batallas de la misma conflagración para el Illustrated London News). Las tomas de la Guerra de Secesión norteamericana de Mathew Brady para el Harper´s Weekly, también llevadas al grabado, debieron ser exhibidas en ediciones limitadas en galerías, por pedido de un público entusiasmado. En realidad, las primeras fotografías reales publicadas por el periodismo datan del 4 de marzo de 1880, y eso gracias al Daily Graphic, de Nueva York. Sin embargo, la actividad del fotoperiodismo en esa época, estaba ligada, únicamente, a los hombres.

A los estudiosos les resulta difícil, por varios motivos, determinar quién fue la primera de las mujeres que ejerció el reportaje fotográfico. Una de ellas -para muchos "la" primera- fue Christina Broom (1862-1939), que inmortalizó las carreras de caballos en Epson, momentos de la Primera Guerra Mundial, el entierro del rey Eduardo VII en 1910 y la coronación de Jorge V, además de ser una de las pioneras del sufragismo femenino. Hay varias más y, como ha sido señalado, a comienzos del siglo XX ya había mujeres como la feminista Broom tomando fotos para periódicos y revistas ilustradas. Precisamente en 1904 nació, en Nueva York, Margaret Bourke-White, que es considerada en la campo de la historia de la fotografía, entre las más destacadas de la primera mitad del siglo XX..

A los 26 años, en 1930, le fue permitido viajar a la URSS y fotografiar la industria soviética, lo que le dio material para su libro "Eyes on Russia". La revista Life, fundada en 1883 y cuya primera etapa culminó en 1936 cuando la compró Henry Luce, el fundador de Time, abrió su nueva era con portadas diferentes. Una de las fotografías de tapa era una imagen del Dique de Fort Peck Dam en el río Missouri, tomada por Bourke-White, autoa de reportajes seriados. Para entonces, ya era la primera fotorreportera a sueldo de la célebre revista, a la que luego representaría como corresponsal de guerra en la campaña aliada contra el nazismo. Varios de los momentos más crudos de la Segunda Guerra Mundial -como el ataque germano al Kremlin de 1941- fueron cubiertos por esta mujer, que además acompañó a los ejécitos del general Patton luego del Desembarco de Normandía.

Uno de los momentos más terribles que cubrió para Life fue la liberación del campo de concentración de Buchenwald, en 1945, donde dijo: "Usar una cámara era casi un alivio, ya que ésta interponía una ligera barrera entre el horror y yo misma". Luego de la guerra, Margareth fue enviada a la India, donde tomó la famosa fotografía de Gandhi unas pocas horas antes del asesinato del líder pacificista. Hizo, además, tremendas imágenes de la Guerra de Corea. En 1953 le diagnosticaron Parkinson y se vio obligada a dejar la fotografía. Murió casi dos décadas más tarde, en 1971, a los 67 años. Ahora, a partir del próximo jueves en el Centro Cultural Borges, será inaugurada la muestra "Margaret Bourke-White, pionera en su género", en la que se expondrán 60 fotografías que incluyen algunas de las mencionadas y otras como la de Stalin y su familia. La exposición es curada por Vicky Goldberg, del New York Times y crítica especializada (que el viernes 12 a las 18 brindará una conferencia), y por Virginia Fabri, del Borges.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)