22 de agosto de 2012

Finlandia y el deporte de arrojar celulares

 ERE KARJALAINEN, EL NUEVO CAMPEON Y RECORD MUNDIAL
Por Humberto Acciarressi

Finlandia no es conocida por muchas cosas. Al margen de algunos detalles históricos, es uno de los países donde reina un envidiable estado de bienestar, un gran respeto democrático y uno de los niveles más bajos (casi inexistente) de corrupción. Tiene, además, una larga tradición en materia de lanzadores de jabalinas. Y este no es un dato menor ante lo que trataremos.

Finlandia es donde se realiza una curiosa competencia de fanáticos de Air Guitar, actividad que premia a los mejores intérpretes de guitarra... sin instrumento. Ahora, con la cercanía de los Juegos Olímpicos de Londres, los finlandeses acomodaron la fecha de una de sus más populares deportes: el lanzamiento de celulares. El país es uno de los que posee mayor adopción de servicios móviles en el mundo, gracias a la presencia del fabricante Nokia.

Decíamos que con los Juegos muy recientes, los habitantes de Savonlinna, una localidad ubicada a 300 kilómetros de Helsinki, disfrutaron del Mobile Phone Throwing World Championships. Dicho en criollo, una competencia que premia a quien arroja más lejos un celular. Como se observa, viven bien pero andan mal de la cabeza.

Los organizadores afirman que el certamen promueve el espíritu deportivo y el reciclado de dispositivos electrónicos. Es cierto. También pasaría lo mismo si arrojaran botellas de plástico cargadas con agua, balas de goma, pilas, relojes o libros tradicionales con páginas hechas de corteza de árbol. Y ni hablar de tirar especies animales en vías de extinción, como una forma de alentar su protagonismo en el ciclo vital de la naturaleza.

Sin embargo, uno de los organizadores asegura que también "es la única disciplina que permite canalizar todas las frustraciones que generan estos modernos equipos". Eso lo dijo Christine Lund, la fundadora del certamen. Lo cual abre bastante el panorama. Para completar la información: Ere Karjalainen, de 18 años, estableció un nuevo récord mundial en 101,46 metros con un viejo modelo de Nokia. ¡¡¡ Uy Dió !!!

(Publicado en la columna "El click del editor", de La Razón, de Buenos Aires)