28 de agosto de 2007

El arte olvidado de Alejandro Sirio



Por Humberto Acciarressi

Su llegada al país forma parte de su leyenda, olvidada desde hace décadas. Fue por tiempos del Centenario, a bordo de un barco, cuando arribó desde su España natal en la tercera clase de la embarcación. En esa época, aún venía gente a la Argentina para "hacerse la América". En este caso se trataba de un muchacho de 18 o 19 años, llamado Nicanor Alvarez Díaz --nombre poco propicio para el arte--, que traía un escueto capital: un traje, dos camisas y cincuenta pesetas.

Se sabe que en su patria asturiana había publicado algún cuento, pero entre nosotros sobrevive como dependiente de zapatero y cajero en varios comercios. No estudia dibujo, pero un día se larga a realizar un cartel para un cine de Belgrano. Y agrega unas viñetas en la revista El Sarmiento, de José María Ramos Mejía. Su encuentro con la fama, sin embargo, se produce cuando --luego de una suerte de comedia de enredos-- recala en la redacción de La Nación, donde comienza a firmar sus trabajos como Alejandro Sirio.

Las cuatro décadas que pasó en el diario de los Mitre y su trabajo en la revista Plus Ultra (que encuentra a un Sirio en su mejor forma, casi en su madurez definitiva), lo convierten en uno de los artistas más destacados en su rubro. Pero el español no se contenta con diarios y revistas, y encara otras actividades que van desde la ilustración de "La gloria de don Ramiro" de Enrique Larreta, hasta dibujos de la Europa de entreguerras, que hoy están desperdigados y/o perdidos.



Sirio murió el 6 de mayo de 1953 y hay que señalar que su obra cayó en el olvido más rotundo. Unos años antes, Kraft había publicado "De Palermo a Montparnase", un libro único, bello y casi inhallable. Desde una exposición en Witcomb en 1931 hasta otra que organizó el Museo Larreta en 1987, casi no existió para nadie. Ni siquiera para sus jóvenes colegas. Ahora, durante una semana más, una exposición con unos setenta dibujos originales del artista, una amplia selección de las publicaciones que ilustró y material gráfico que devela "la cocina del oficio", puede ser visitada en el Museo Nacional de Bellas Artes. Es una buena oportunidad para conocer, por lo menos, una pequeña parte de una vasta obra hoy olvidada.

Wanda Nara me tiene podrido


Por Humberto Acciarressi

Trato, en la medida de lo posible, de ser ecuánime. Por ejemplo, no voy a decir que Wanda Nara es una fea chica. Muy por el contrario, es lo suficientemente vulgar para gustarme un poco (esta es una regla que sólo utilizo con las mujeres que no llegan al coeficiente intelectual de una ardilla y que se jactan de cualidades físicas infartantes). Y esto, en lo que a mí se refiere, les puedo asegurar que es bastante. A diferencia del verso del tema de los Redondos ("... el lujo es vulgaridad, dijo..."), en el caso de Wanda "la vulgaridad es un lujo". Por ejemplo: varias "chicas-tapa" de Paparazzi, con más plástico y goma encima que la novia de Chucky, ni siquiera me llaman la atención. Como verán, sigo creyendo que la mejores mujeres son las que no se muestran en las tapas de las revistas de chismes. Aclarado este punto, pasemos al tema central.

Como ya dije, trato de ser ecuánime. Salvo su mentada virginidad luego desmentida y su supuesto affaire con Maradona, no sabía "Nada de Nara" de la tal Wanda. Y su vulgaridad, claro. Hasta que un día la escuché hablar. Yo estaba en un bar, tratando de concentarme en alguna lectura, mientras la voz chillona y monocorde de una conductora sonaba en un televisor sobre mi cabeza (es sumamente llamativa la costumbre de algunos propietarios de bares, de poner aparatos de TV casi sobre las mesas). Marqué el libro con una servilleta y me dispuse a soportar el programa: la conductora de voz insoportable, además tenía el pelo rojo. No se por qué, pensé en una instalación de Marta Minujin.
En medio de mis divagaciones, la colorada anunció un reportaje a Wanda Nara, que iba a revelar no sé cual arcano. Les ahorro la presentación, salvo que fue un conjunto de lugares comunes de la televisión actual. Y luego la chica comenzó a hablar. Leo la libreta de apuntes que siempre me acompaña, ya que no quiero faltar a la verdad: "No... nada... es redifícil... vos me entendés... tengo muchas tapas encima... bueno... vos entendés... y claro, nada...jua, jua...".

No era Beatriz Sarlo, decididamente tampoco Susan Sontag ni Elfriede Jelinek. Tal vez Yoko Ono, en la década del 60, luego de un ácido. "Salvo una que podría pelearle una final neurona a neurona, esta descerebrada no le llega a los talones a ninguna mujer que conozca", reflexioné. En eso estaba cuando siguió con su discurso: "Viste yo... está bien... nada... no me hago la víctima... no se... me saludan con rebuena onda... hay que ser profesional...". Era demasiado. Pagué y me fui.
Pero no todo terminó allí. En el taxi en el que iba al diario, el conductor -que escuchaba radio- me comentó mirándome por el espejo:

- Pobre chica esta Wanda, casi se mata.

- ¿Que Wanda?, ¿Wanda Nara?.

- Claro - me replicó el taxista, con toda la intención de decirme "claro estúpido"-, y encima lloró.

- Pero, ¿qué le pasó?

- Estaba patinando en televisión y se cayó.

Ustedes se explicarán las razones por las cuales insisto: estoy podrido de Wanda Nara.


27 de agosto de 2007

Augusto Roa Bastos y Buenos Aires


"Nunca me sentí exiliado en Argentina, país en que me habría gustado nacer si el Paraguay no hubiera existido. Y Buenos Aires siempre fue para mí y lo seguirá siendo hasta el fin de mis días la ciudad más hermosa del mundo, intemporal, cosmopolita y mágica"

Augusto Roa Bastos

26 de agosto de 2007

El "Sargento Pepper" y la tapa más famosa



Los lectores ya saben que estamos a cuatro décadas de la salida de este disco del que se puede decir que fue una bisagra en la historia del rock. En ese marco, en esta entrada nos dedicamos a un tema poco conocido. Veamos:

A continuación vemos unas casi desconocidas fotos de los preparativos de la portada más famosa de la historia de la música popular, del que está considerado el mejor disco de rock y pop de todos los tiempos. Para la misma se trabajó sobre un boceto de Peter Blake, con personajes elegidos por John, Paul y George, mientras que Ringo quedó afuera de las decisiones por propia determinación. Del gran mural, por razones éticas y de conveniencia comercial en algunos mercados, la compañía censuró a Gandhi, Jesús, Hitler (a la derecha en la primer foto) y también fue omitido Elvis Presley.





El fotógrafo Michael Cooper sacó la placa final de la portada. Aunque antes tuvo que probar distintas versiones, con los Beatles en distintos puntos de la composición. Stuart Stucclife (bajista original del cuarteto, muerto en Hamburgo), una muñeca con la leyenda "Welcome The Rolling Stone",Marilyn Monroe, Edgar Allan Poe, Marlon Brando, Bob Dylan, Karl Marx, D.H.Lawrence, Shirley Temple, Oscar Wilde, el Gordo y el Flaco, Johnny Weismuller,Lewis Carroll, etc, son algunos de los que aparecen en la mítica portada.



The Batman en Detective Comics, junio de 1939


21 de agosto de 2007

De escritores, letras y blogs


Por Humberto Acciarressi

Primer asunto a considerar: no mentar el blog de ningún escritor, porque los no mencionados comenzarán a mandar mails preguntando por qué ellos no figuran. Son cosas que ocurren en el aparentemente impoluto ambiente de las letras vernáculas. Segundo asunto a tener en cuenta: no hacer cuestión de nacionalidades, ya que últimamente vuelven a ponerse de moda ciertas injurias a los que no nacieron al lado de la casa de uno. A estos últimos, en todo caso, se les reservan otras diatribas. Tercer asunto a dejar en claro: el ambiente de los escritores —y sus adyacencias—, a diferencia del camino hacia el infierno, está plagado de malas intenciones. Y cuarto, algunas internas entre los amigos de la escritura —más alla de sus calidades literarias— suelen ser casi tan peligrosas como la de los Borrachos del Tablón.

Aclarados estos puntos, cabe preguntarse el para qué necesitaría un escritor que publica en letras de molde saltar a un blog para ser leído. La respuesta, obvia, es ganar más lectores, inclusos aquellos que tienen internet pero no el poder económico para comprar libros. Sin embargo debe haber más. Y tal vez sea aquí donde entran a jugar dos factores inherentes al blog y ajenos al libro como objeto. El primero, la comunicación directa, con mensajes instantáneos, de los lectores de lo que publican los escritores en sus páginas. Ese tono confianzudo al que no suelen atreverse en otros sitios de encuentro, como por ejemplo la Feria del Libro. Otra cuestión, y no menor, es que en sus blogs, los escritores pueden darse el gusto de escribir... pavadas. Algunos, como las de sus libros.

En este sentido, los blogs son lo más democrático que hay. Algunos —no haremos nombres, insistimos— suben post que parecen escritos, en cuanto a tema y estética, por cualquier chico con mucho entusiasmo y poco oficio. Atención: hay muy buenos blogs, desde el punto de vista de la escritura como de la edición, pero en un universo gigantesco son los menos. Y no siempre pertenecen a escritores. Tenemos a un muy buen crítico y escritor, autor de libros muy importantes, que se empecina contando sus intimidades. Antes, para leer sobre éstas, debíamos esperar la posteridad del diario íntimo. Hoy existen los blogs.

(Publicado en La Razón, de Buenos Aires)

Un recuerdo lejano de Pepin Cascarón


Recuerdos, apenas unos recuerdos. Y una pregunta: ¿cómo puede ser que una revista infantil de la que sólo salieron 16 números, en 1960, haya quedado grabada a fuego en mi memoria y la de unos pocos amigos, que en esos tiempos no teníamos ni cinco años? Años, muchos años más tarde, ya convertido en un coleccionista de antiguas publicaciones y con una biblioteca de ocho mil volúmenes, la mayoría de los cuales fueron comprados en las "librerías de viejo" de las avenidas Corrientes y de la Avenida de Mayo, me enteré que mi admirado Dante Quinterno era el autor de Pepín y compañía, ya que la revista mensual también contenía cuentos, juegos, acertijos, pasatiempos manuales, dibujos para colorear y otras linduras que fueron más fuertes que el olvido. Un detalle para considerar es que Pepín Cascarón tenía mucho de Humpty Dumpty, el personaje de Lewis Carroll en "Alicia en el país de las maravillas". Pero esto es apenas una referencia al paso.





Keith Haring, el artista del subte


Fue, casi sin dudas, el más importante pintor norteamericano de graffitis de los ´80. Nacido en 1958, cursó los estudios de rigor de todo artista, hasta que a fines de los ´70 la vida lo encontró haciendo imágenes inspiradas en dibujos animados, sobre los anuncios del metro de Nueva York. Después llegaron sus historietas, realizadas con tiza blanca sobre los paneles negros reservados para publicidad en el subte de la Gran Manzana. Sus platillos volantes, personas y perros,figuras corriendo, bebés gateando,pirámides, televisores, teléfonos y bombas nucleares, pronto se convirtieron en un clásico de las calles. Arrestado en numerosas ocasiones por dañar la propiedad pública, murió de Sida el 16 de febrero de 1990.



Pobrecito el cocodrilo


EN MENOS DE UNA SEMANA, TRES CABLES INTERNACIONALES DIERON CUENTA DE NOTICIAS QUE TUVIERON COMO PROTAGONISTAS A COCODRILOS. 
ELLOS SON:


1)Un enorme cocodrilo de 3 metros de largo atrapó un perro de la raza Boxer en el jardín de una residencia lindera con un canal de Coral Gables --zona donde era visto el reptil desde hacia dos años-- y se lo comió. El cocodrilo estuvo varios días con el perro en su boca, dijeron testigos. Los canes, los gatos y cualquier otro animal pequeño serán considerados como un manjar por los cocodrilos. Es necesario que las mascotas estén alejadas de los canales.

2)El cocodrilo Reggie, capturado en mayo en un lago de California después de haber evadido a las autoridades por un año y medio, se escapó de su jaula en el zoológico de Los Angeles. El personal empezó a buscarlo de inmediato y terminó por dar con el reptil de dos metros de largo y 50 kg cerca de un lugar de carga. Reggie es bastante famoso en Los Angeles, ya que fue abandonado en un lago del sur de la ciudad.

3)La Procuraduría Federal de protección al ambiente de México decomisó 98 cocodrilos que estaban "en piletas de concreto en el traspatio de un domicilio particular" en el estado de Veracruz. El dueño de los reptiles no contaba con la documentación que acreditara su procedencia legal, "puesto que todos carecían de marca".De los 98 cocodrilos, dos son adultos, 73 son jóvenes y los 23 restantes pequeñas crías.

10 de agosto de 2007

Guarda que tres leones tienen hambre


La cuestión está centrada en Tucumán. Las autoridades de la reserva zoológica de San Pedro de Colalao, a la que fueron derivados tres leones por orden judicial, manifestaron que necesitan al menos 4.500 pesos por mes para alimentar a los animales y evaluan pedir ayuda oficial para cubrir el gasto. "Tenemos tres invitados nuevos a la mesa de todos los días, lo cual se traduce en 24 kilos diarios más de carne", dijo Carlos Valenzuela, responsable de esa reserva. Como si fuera poco, el hombre explicó que es imprescindible mantener bien alimentados a los leones, para evitar que intenten escapar. Por si las moscas, si en unos días comienza a desaparecer gente, salga rajando de Tucumán. Aunque sea hasta que le den el subsidio a la reserva.

5 de agosto de 2007

William S. Burroughs, a una década

Por Humberto Acciarressi

Cada mañana, al levantarse en su casa de Kansas, el anciano William se tomaba una dosis de metadona y, si no estaba de humor, volvía a la cama. Con un revolver siempre a mano, a veces una escopeta, a la noche se iba a dormir temprano luego de haber bebido un poco de alcohol con amigos. Dos cosas hizo W.S. Burroughs hasta el día de su muerte, el 2 de agosto de 1997: la primera, meterse en el organismo cuanta droga se la haya cruzado en el camino. La otra, no parar de escribir. Los últimos días lo encontraron a pura metadona y pura escritura, aunque esta última haya sido en un diario en el que anotaba desde pensamientos profundos hasta trivialidades. Algo así como un blog, pero de papel.

Por su adicción a la heroína que le duró por más de veinte años, novelas como "El almuerzo desnudo" – una verdadera obra maestra, escrita en Tánger en una época de vuelos rasantes –, la cercanía con autores de la generación beat como Kerouac, Leary, Bukowski y otros similares, se pierde de vista que Burroughs siempre fue un poco más allá de la psicodelia y los delirios coloridos del LSD. "La máquina blanda", "El billete que explotó" y "Nova Express" – con las que completó la tetralogía – están cargadas de imágenes fantasmagóricas a pesar de la droga y no a causa de ella.De hecho, él era de los que creían que un adicto es un esclavo del sistema que lo sojuzga.

"Nunca pasa nada en el mundo de la droga", solía indignarse cuando los periodistas querían sacarle un panegírico de la misma. Que la experimentación, el surrealismo y la sátira constituyen algunos de los elementos más destacados de sus novelas, eso sí que es más importante que lo anterior. Es decir, igual que varios de sus contemporáneos, el abuelo William terminó siendo un viejito querido por sus adicciones menos que por su literatura. Para WB, el lenguaje es la primer traba de la que tiene que despojarse un ser humano. O dicho de otra forma, romper con él hasta constituir una verdadera revolución. El dilema es que "la cárcel perfecta es aquella en la que no sabes que estás dentro de una cárcel". El mismo llegó muy lentamente a despojarse del "virus", y recién en sus últimas obras. Y por lo menos llegó.

2 de agosto de 2007

237 razones para tener sexo


Quiero leer el estudio completo por una sóla razón: necesito averiguar cuáles son los otros 236 motivos. Vean de lo que hablo. Comencemos por señalar que en la antigüedad, los estudiosos se dedicaron a contabilizar las formas en las que los seres humanos tenían relaciones sexuales (ver, por ejemplo, el Kamasutra), pero no se mostraron tan activos en lo que tiene que ver con el catálogo de las razones por las que deseaban todas esas posiciones. Ahora, gracias al trabajo de psicólogos de la Universidad de Texas, Austin, Estados Unidos, estamos en condiciones de contabilizar "los por qué".

Para obtener los datos del estudio, los investigadores consultaron a 2.000 personas con una pregunta clave: ¿Por qué tiene sexo? Así se llegó a un total de 237 razones. Aunque vos no lo creas, las mismas van desde "quería sentirme más cerca de Dios" hasta "estaba borracho", pasando por "para librarme de un dolor de cabeza". "para dormirme después", "para hacer sentir bien a mi pareja", "para quemar calorías", "para devolver un favor", "para no tener frío", "para lastimar a un enemigo" o "para cambiar de tema". La razón menos convincente fue "parecía un buen ejercicio" y hasta hubo una respuesta muy rara: "Alguien me desafió".

La mejor noticia es que tanto los hombres como las mujeres mencionaron con mucha frecuencia el motivo "porque me sentí atraído por el otro". Y el resto de las 10 razones más mencionadas fueron casi siempre las mismas, incluidas "porque quise expresar mi amor a la otra persona", "porque me sentí excitado" y "por diversión". Un dato a tener en cuenta es que la mayoría de la mujeres se inclinaron al "enamoramiento" y muchos hombres a "elevar el nivel social" o "porque ella era famosa". Insisto, a este estudio se le puede aplicar la frase famosa de Ripley: "Aunque usted no lo crea".