La Justicia de los Estados Unidos aceptó la demanda de una mujer que denunció al Pato Donald por haberle tocado un seno en Disney World. En realidad, no fue el dibujo sino el sujeto metido en el traje del célebre personaje. De acuerdo a la demandante, ella buscaba un autógrafo para el hijo, cuando Donald no sólo le agarró una teta, sino que además hizo bromas al respecto. Un verdadero demente. Curiosamente, no hace mucho, un sujeto disfrazado de Tigger, el amigo de Winnie The Pooh, fue acusado de agresión sexual a una niña de 13 años. El caradura alegó que el traje le obstruía la visual (¡¡..!!). Y lo absolvieron. ¿Qué les pasa a estos tipos?, ¿estamos ante una rebelión en la granja? Por las dudas, mantengan vigilado a Tribilín.
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07 enero 2011
La RAE: una cal, otra de arena
Por Humberto Acciarressi
En las últimas semanas, las recientes modificaciones en el idioma introducidas por la Real Academia Española han causado una batahola en los ámbitos más diversos. En general, la entidad no ha recibido loas ni mucho menos, y sólo (que ahora no debería llevar ese acento que acabo de ponerle) basta recorrer la web para darse cuenta. Entonces, para paliar ese infiernillo que han creado, los académicos han resuelto publicar 111 clásicos de la literatura española. Y no sólo lo harán en papel, sino que algunos de esos títulos estarán disponibles para bajarlos de la web en formato PDF.
Desde Sor Juana hasta Cervantes, desde Bartolomé de las Casas hasta Sarmiento, pasando por títulos que hoy casi no se leen (salvo, claro, los especialistas), la RAE viene a llenar un vacío del que misteriosamente nunca se ocupó desde su fundación en 1713, aunque alguna vez haya publicado una obra a las perdidas. Lo interesante de este proyecto es que los libros no vendrán "en crudo", sino con un estudio preliminar y una serie de anotaciones de gran utilidad. No sólo para quienes los leerán por primera vez, sino incluso para quienes vuelvan a hacerlo. Casi siempre, los académicos -esos señores que se reúnen para tomar café, como decía Borges, palabras más, palabras menos- no hacen más que darnos dolores de cabeza con medidas arbitrarias o corriendo detrás del idioma a veces sin alcanzarlo. En esta ocasión, nobleza obliga, harán algo bastante meritorio.
(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)
En las últimas semanas, las recientes modificaciones en el idioma introducidas por la Real Academia Española han causado una batahola en los ámbitos más diversos. En general, la entidad no ha recibido loas ni mucho menos, y sólo (que ahora no debería llevar ese acento que acabo de ponerle) basta recorrer la web para darse cuenta. Entonces, para paliar ese infiernillo que han creado, los académicos han resuelto publicar 111 clásicos de la literatura española. Y no sólo lo harán en papel, sino que algunos de esos títulos estarán disponibles para bajarlos de la web en formato PDF.
Desde Sor Juana hasta Cervantes, desde Bartolomé de las Casas hasta Sarmiento, pasando por títulos que hoy casi no se leen (salvo, claro, los especialistas), la RAE viene a llenar un vacío del que misteriosamente nunca se ocupó desde su fundación en 1713, aunque alguna vez haya publicado una obra a las perdidas. Lo interesante de este proyecto es que los libros no vendrán "en crudo", sino con un estudio preliminar y una serie de anotaciones de gran utilidad. No sólo para quienes los leerán por primera vez, sino incluso para quienes vuelvan a hacerlo. Casi siempre, los académicos -esos señores que se reúnen para tomar café, como decía Borges, palabras más, palabras menos- no hacen más que darnos dolores de cabeza con medidas arbitrarias o corriendo detrás del idioma a veces sin alcanzarlo. En esta ocasión, nobleza obliga, harán algo bastante meritorio.
(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)
06 enero 2011
El adiós a "Tavo" Kupinski
Gustavo "Tavo" Kupinski fue uno de los violeros más representativos del rock del país. Y lo fue desde el mismo momento en que pasó a formar parte de Los Piojos y se convirtió en una de las columnas vertebrales de los once discos que grabó la banda y de las decenas de multitudinarios conciertos que culminaron en el estadio Monumental de River. La separación del grupo lo llevó a Tavo a integrar la quinta formación de Las Pelotas tras el alejamiento y posterior muerte del "Bocha" Sokol. Pero también a encarar su propio proyecto, Revelados, junto a los ex-piojosos "Changuito" Farías Gómez y Sebastián Cardero, el violero Pablo Guerra y Jony Cuellas (cuñado de Kupinski). Cuando estaba metido en estos dos proyectos paralelos, este violero zurdo y genial, fanático de River, cultor del bandoneón y coleccionista de antigüedades, se topó con la muerte en un accidente automovilístico en una ruta de la provincia de Buenos Aires. Junto a él murió su esposa Flavia, y al momento de escribir estas líneas estaban internadas las dos hijas de la pareja, de cuatro y dos años, ésta última gravísima.
"Los arreglos de los temas los tengo tatuados, los tengo metidos adentro del cuerpo. Nunca me los voy a olvidar. Es una cuestión de cariño y de entrega absoluta", dijo no hace mucho al suplemento "Sí" de Clarín, refiriéndose a su larga trayectoria en Los Piojos. Por eso muchos lo llamaban la "batuta" de la banda. Sus compañeros músicos, sus fans - es decir toda la familia "piojosa"- llenaron las redes sociales y los espacios en la web con crespones negros y referencias al músico muerto a los 36 años. Calamaro, en su página, escribió un texto muy sentido que comienza con estas palabras: "Siento una profunda pena, un grande dolor, enterándome de la tragedia que se llevó la vida del músico (mi compañero) Gustavo Kupinski; también a su compañera, que dejan dos princesitas huérfanas de cuatro y dos años". No hay que añadir nada más. Todo es conmoción y dolor.
"Los arreglos de los temas los tengo tatuados, los tengo metidos adentro del cuerpo. Nunca me los voy a olvidar. Es una cuestión de cariño y de entrega absoluta", dijo no hace mucho al suplemento "Sí" de Clarín, refiriéndose a su larga trayectoria en Los Piojos. Por eso muchos lo llamaban la "batuta" de la banda. Sus compañeros músicos, sus fans - es decir toda la familia "piojosa"- llenaron las redes sociales y los espacios en la web con crespones negros y referencias al músico muerto a los 36 años. Calamaro, en su página, escribió un texto muy sentido que comienza con estas palabras: "Siento una profunda pena, un grande dolor, enterándome de la tragedia que se llevó la vida del músico (mi compañero) Gustavo Kupinski; también a su compañera, que dejan dos princesitas huérfanas de cuatro y dos años". No hay que añadir nada más. Todo es conmoción y dolor.
05 enero 2011
Es oficial: no habrá fin del mundo
Por Humberto Acciarressi
Para quienes están vendiendo sus posesiones, comprando viajes a la Luna o un revolver para volarse la tapa de los sesos el día anterior, respiren profundo, metan la nariz en una bolsa de papel o tómense un clonazepam. Porque van a tener que inventarse otro motivo para escapar de los problemas reales ¿De qué hablamos? Del fin del mundo. O del supuesto apocalipsis que se vaticinaba para el 22 de diciembre de 2012, de acuerdo a la llamada "profecía maya" mezclada con otras predicciones de dudosa reputación. Buno, lo concreto es que ese día que pintaba para nefasto "no se acabará el mundo". En verdad, nos quitan un peso de encima.
Pero, ¿quiénes lo afirman? Nada menos que los principales especialistas del Centro de Estudios Mayas de la UNAM. Peor aún para los amantes de las catástrofes, no existe ninguna profecía maya de ningún tipo. Ni siquiera las que hubieran sido más importante para ellos, sea la llegada de los españoles, sea la superioridad que tendría en el futuro el oro sobre los espejitos que les dieron los gallegos. No existe nada -señalan los expertos mexicanos- que se refiera al fin del mundo ni en el calendario ni en la cultura maya. El 22 de diciembre de 2012 terminará un ciclo de cinco mil 125 años y comenzará uno nuevo. Y punto. A ningún maya se le pasó por la cabeza que algún día el planeta colapsaría. Claro que no ignoramos un dato esencial: la noticia no quita que los descerebrados sigan manteniendo esta disparatada teoría. De algo hay que sufrir.
(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)
04 enero 2011
Sandro ya era un mito cuando murió
Por Humberto Acciarressi
Técnicamente, Roberto Sánchez, Sandro, Sandro de América, ya era un mito antes de su muerte ocurrida hoy hace un año. A diferencia de otros artistas populares, desde mucho tiempo atrás se sabía que ese hombre que había atravesado varias generaciones exitosamente y que provocaba escenas de histeria entre sus "nenas" (muchas de las cuales ya pintaban canas), tenía su vida en una cuenta de vencimiento a corto plazo. A diferencia de Gardel, Julio Sosa, Gilda (por nombrar al azar algunos muertos en accidentes), el mito de Sandro se fue amasando de a poco y se lo lloraba antes de su muerte. Un caso similar, más parecido de lo que puede creerse, fue el de Luca Prodan. La diferencia sería que mientras al líder de Sumo lo seguían unos pocos, Sandro convocaba multitudes en los escenarios y en los sanatorios donde lo internaban.
Así como el Gitano había nacido en el rock pélvico de Elvis y luego se fue volcando hacia la canción más abolerada, en la década del ochenta obtuvo el reconocimiento de los más jóvenes. Charly García, Pedro Aznar y Gieco estuvieron entre los que invitaron al Gitano a participar en sus grabaciones, y en un disco homenaje tocaron, entre otros, Divididos, Attaque 77, los Cadillacs o la Bersuit. Pero donde realmente aún vive Sandro es entre sus "chicas", especie de guardia imperial que se encarga de avivar su música con esas anécdotas que enriquecen -e incluso completan- a todos nuestros mitos populares.
(Publicado en la "Columna del editor" de La Razón, de Buenos Aires)
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