22 marzo 2014

Se conocen nuevas fotos de donde se mató Cobain


A punto de cumplirse dos décadas de la muerte de Kurt Cobain, la policía de la ciudad estadounidense de Seattle publicó nuevas imágenes hasta ahora desconocidas del lugar donde falleció el líder de Nirvana. Las fotos se hicieron públicas luego de que los investigadores volvieran a examinar pruebas del caso y hallaron algunos rollos que no habían sido revelados. En una de las fotografías se observa una caja de cigarros Tom Moore cerrada, junto a unos anteojos de sol, un paquete de cigarrillos, una billetera, un fajo de dólares, un encendedor, una billetera con un documento asomado, unos trapos y una colilla de cigarrillo fumado hasta el filtro. En la otra foto, los investigadores ya han abierto la caja y dentro de la misma se ve una cuchara, una agujas y objetos que no se distinguen bien.

Cuando se revisó el material y se descubrieron los rollo, el detective Mike Ciesynski revisó el caso, descartó la hipótesis del asesinato y confirmó que fue un suicidio. "Sabíamos que el 20 aniversario de la muerte de Cobain estaba a la vuelta de la esquina y habría un gran interés mediático, pero fue un suicidio y es un caso cerrado", afirmó. La voz de la Generación X se quitó la vida con una escopeta de perdigones el 5 de abril de 1994. Tenía 27 años y antes de suicidarse se había inyectado  una alta dosis de heroína.


ESTA FUE LA FOTO QUE SE PUBLICO EN LOS DIARIOS
DE LA EPOCA.EN ELLA, LA CAJA DE CIGARROS
YA ABIERTA, SE VE DESDE OTRO ANGULO

Licor higiénico

Las "chicas" de Divito en el Museo del Humor


Por Humberto Acciarressi

No son muchos los personajes de la cultura argentina que sean más atrayentes que Guillermo Divito. Y eso teniendo en cuenta que nuestro país ha dado pintoresquismo en cantidades mayúsculas, e incluso sirvió de asilo a decenas de extranjeros con atributos excéntricos. Pero la biografía de este historietista impar es digna de una película, o más precisamente de un buen guionista. Divito fue, casi desde sus inicios, famoso por las pibas que dibujaba. Y fue precisamente eso lo que lo puso en problemas siendo muy joven. 

Todavía en la prehistoria de su larga carrera profesional, cuand tenía todo por ganar, se fue de la "Patoruzú" de Dante Quinterno -que entonces vendía 150.000 ejemplares- porque éste le criticó el largo de las polleras de sus "chicas". Lo trataron de loco y de tirar una profesión por la borda, ya que trabajar al amparo del genio del creador del indio más famoso de los cómics no era poca cosa. Pero Divito no andaba con vueltas. Con el entusiasmo de los predestinados, el 16 de noviembre de 1944 sacó a la calle su propia publicación: "Rico Tipo". La historia del periodismo es dinámica: en poco tiempo, la revista de Divito vendía 300.000 ejemplares semanales.

En ese nuevo marco, y sin nadie que le indicara cómo dibujar el largo de las polleras o la sensualidad de sus siluetas, sus "chicas" se hicieron famosas y devinieron en patrón estético de las porteñas. Caracterizadas por sus cinturas inverosímiles en la estrechez, sus mechones de pelo suelto, sus polleras cortas e insinuantes, sus tobillos insignificantes, ese toque sensual fue escandaloso para otros editores de la época. Las mujeres de la calle, sin embargo, se lanzaron a copiarlas. Sin distinción de clase social. Las casas de modas ponían avisos en la revista y el propio dibujante las ilustraba. Pocos personajes de historietas saltaron con tanto entusiasmo del papel a la realidad. La afirmación de Oscar Wilde -"la naturaleza imita al arte"- cobraba sentido en la capital argentina. Casi era imposible no ver en la calle una joven y no tanto que no se vistiera como las "chicas" del dibujante.

Si los tangos de Enrique Santos Discépolo y la literatura de Roberto Arlt recrearon los años de la depresión económica, los personajes de Divito -y entre ellos sus chicas - encarnaron las peculiaridades de la Buenos Aires de posguerra. Son pocos quienes han conseguido interactuar desde el papel con la realidad con mejor compenetración. Hay que agregar que Divito no era "una rata de biblioteca". Muy por el contrario. Fue un viajero infatigable y casi no dejó lugar sin visitar. También fue un gastrónomo frugal, pero eso lo compensaba con los litros de whisky que tomaba, acompañándose con una pipa que no terminaba nunca. 

Fue, además, un empedernido amante del jazz y de la velocidad. Un dandy en todo sentido, con el aire del Isidoro Quiñones de su maestro Quinterno. Esa pasión por el vértigo fue su vida y fue su muerte. El 5 de julio de 1969, el Fiat que conducía en una ruta brasileña se estrelló contra un camión. Su revista, ya anacrónica por esos años de nuevas estéticas y de psicodelia desenfrenada, lo sobrevivió mala y milagrosamente tres años.

Guillermo Divito es mucho más que las lindas pibas que sacaba de su galera de retratista. La glotona Pochita Morfoni, el canalla Fallutelli, el ingenuo Bómbolo, el temido Fúlmine, el esquizofrénico Dr. Merengue, pueden mencionarse entre sus personajes más famosos. Son sus "chicas", sin embargo, quienes atravesaron la barrera del tiempo. Las mismas que podrán visitarse en el MuHu-Museo del Humor (Avenida de los Italianos 851, Costanera Sur), dependiente del gobierno porteño, a partir del próximo sábado a las 12. 

Con el título obligado de "Chicas de Divito" y originales de la revista Rico Tipo pertenecientes a la colección del Museo del Dibujo y la Ilustración, quienes no vivimos en esos años nos podremos adentrar al abrigo de la nostalgia por esa Buenos Aires del 40 y del 50. Por suerte, los dibujos de Divito -como todo gran arte- son disparadores de esas ceremonias del recuerdo, aún cuando esas evocaciones pertenezcan a un pasado no vivido.

(Publicado en el diario La Razón, de Buenos Aires)












21 marzo 2014

Miguel Abuelo: cosas suyas y de nuestro rock


Por Humberto Acciarressi

Aunque su documento diga que su verdadero nombre fue Miguel Peralta, para todo el mundo fue y será Miguel Abuelo, del que se ha cumplido un nuevo aniversario de su natalicio y en unos días de su fallecimiento. Estas fechas nos dan una amable excusa para referirnos a este pionero del rock del país y factotum de Los Abuelos de la Nada, una de las mejores bandas que han pasado por los escenarios locales desde la prehistoria vernácula hasta la actualidad. Este "negrito resentido y peleador", como se definía a sí mismo en su adolescencia, alternaba por entonces el boxeo callejero con su amor por la música, la poesía y el arte de los mimos. Por esos años de formación fundó un dúo folclórico con su hermana Norma y fue así que se conectó con Nebbia, Moris, Tanguito, Pajarito Zaguri, Pappo y compañía. Ya con sus nuevos amigos se convirtió en un baluarte del rock naciente y le aportó -reconocido por todos - sus conocimientos de literatura y las bellas metáforas.

Hay en una de las tres novelas que publicó Leopoldo Marechal, "El banquete de Severo Arcángelo", una frase con la que reprenden al personaje central, Lisandro Farías. Otro de los personajes lo llama, despectivamente, "Padre de los Piojos, Abuelo de la Nada". Miguel tenía devoción por el autor de "Adán Buenosayres" y de alli surgieron su apellido y el nombre de su banda. La primera formación de Los Abuelos de la Nada la integraron Claudio Gabis (es decir, antes de Manal), Pappo (que previamente a largarse como solista también tocó en Conexión n° 5 ), Micky y Alberto Lara, y Pomo Lorenzo (futuro Pappo´s Blues, Spinetta Jade e Invisible, entre otros). Los Gatos, Almendra, Los Abuelos de la Nada, Manal, eran algunas de las bandas de aquella primera etapa, en la que también todos -incluso Miguel Abuelo - transitaban caminos solistas.

Con la dictadura de Videla y compañía llegó el desbande y Miguel se fue a Europa, donde hizo de las suyas, es decir arte puro. Cuando los genocidas dejaron el poder, el músico retornó del viejo continente y refundó Los Abuelos de la Nada con un seleccionado de lujo: Cachorro López (luego derivó a Zas con Miguel Mateos), Andrés Calamaro, Gustavo Bazterrica (luego reemplazado por el Gringui Herrera), Daniel Melingo y Polo Corbella (estos dos se fueron más tarde a Los Twist). Esta formación es la que tuvo sus picos más altos en los recordados y celebrados recitales del Opera en 1985. "Chalamán", "Ir a más", "Lunes por la madrugada", "Sinfonía americana", "Tristeza de la ciudad", "Mil horas", "Costumbres argentinas", "Himno de mi corazón", son apenas algunos de los clásicos de aquel grupo que puso una cuña en los 80 y que editó tres discos de estudio - "Los Abuelos de la Nada", "Vasos y besos", "Himno de mi corazón" - y uno en vivo, "Los Abuelos en el Opera".

Broncas entre Abuelo y Calamaro (quien luego le dedicó temas y lindos recuerdos) acabaron con esa segunda etapa de la banda. Y así nació la tercera, cuyo único disco se llamó "Cosas mías", por la canción homónima que fue adoptada por la hinchada de River y luego pasó a otras tribunas menos originales. En ese último grupo acompañaban al histórico frontman otros grossos como Kubero Díaz, "Chocolate" Fogo, Juan del Barrio, Polo Corbella, Alfredo Desiata y Willy Crook. Miguel Abuelo murió de Sida (el tema ya fue suficientemente aclarado) en la tarde del 26 de marzo de 1988. En diciembre del año anterior, la cirrosis había matado a Luca Prodan. Unos meses después de Miguel, también el HIV arrastró a Federico Moura. En menos de tres meses, Sumo, Los Abuelos de la Nada y Virus se quedaron sin sus líderes y pasaron a integrar la leyenda de nuestro rock, que entonces ya comenzaba a llorar a todos sus muertos.

(Publicado en el diario La Razón, de Buenos Aires)



Carlos Regazzoni en el Paseo de las Esculturas


Por Humberto Acciarressi

En una oportunidad, Antonio Banderas dijo: "A mí me causó un impacto tremendo conocerlo. Me encanta su manera de entender la vida. Una persona lo suficientemente loca y divertida para ser considerada un gran artista. Y me gustaría que algún día la rompiera a nivel internacional ya que es lo que se merece". El actor español se refería a Carlos Alberto Regazzoni, el "artista ferroviario", como alguien lo denominó, uno de los personajes más pintorescos y talentosos del arte contemporáneo argentino. Nacido en Comodoro Rivadavia en un lejano diciembre de 1943, si bien estudió arte siendo un joven, fue en la edad madura que resolvió dedicarse de lleno a la pintura, la escultura y las intervenciones. Trabajando con desechos ferroviarios y otros que encontraba en sus correrías, primero se hizo famoso por sus "locuras" y, poco después, cuando detrás del personaje apareció la obra, con sus maravillosos trabajos.

Con el correr de los años, Regazzoni se fue metiendo en la conciencia de los gustadores del arte, aunque eso no le quitó ni un ápice de su pinta de exuberante bohemio. A comienzos de los años 90, un film documental del cineasta francés Franck Joseph -"El hábitat del gato viejo"-, lanzó la carrera de nuestro compatriota en Paris. Mientras tanto, Regazzoni seguía trabajando en sus ateliers del barrio de Retiro y de la ciudad de Azul. Pero el éxito de la película de Joseph le acercó el apoyo de artistas y empresarios franceses, muy interesados en las técnicas de utilización de chatarra con fines estéticos. Asi consiguió un castillo que transformó en un gigantesco taller, con ateliers en los que trabajan otros plásticos y fotógrafos alternativos,

En la actualidad, con casi tres décadas de trayectoria, Regazzoni tiene dispersas, especialmente en Argentina y Francia, más de tres mil esculturas (en las que se incluyen sus dinosaurios monumentales, sus insectos de ciencia-ficción, sus hormigas, sus Quijotes, sus malones, etc) , cerca de cinco mil enormes acrílicos, y un número incalculable de pinturas, retratos y paisajes. Importantes museos lo han consagrado con sus espacios y los premios le han llovido con una fluidez pocas veces vista. En la actualidad está considerado como uno de los artistas contemporáneos más vanguardistas del mundo, y sus obras ya integran colecciones privadas, incluso de famosos como Banderas, Madonna, Melanie Griffith, por mencionar algunos. Algunos de ellos se han sentado a comer en su atelier de Retiro, cuando se transforma en el bodegón "Gato viejo".

Este sábado a las 11.30, en la Plaza Rubén Darío, Austria entre Figueroa Alcorta y Avenida Del Libertador, este artista sin par vuelve a ser noticia. El ministerio de Cultura porteño inaugurará una nueva edición del Paseo de las Esculturas, con 45 obras de Regazzoni, Las obras estarán divididas en tres sectores. Las mismas serán "La flota de aviones" (un homenaje que realiza el artista a la legendaria Aeroposta Argentina y a quien fue su director, Antoine De Saint Exupéry, que escribió en nuestro país varias obras y capítulos de "El principito"), "El malón" (una fotografía imaginaria del último malón de Azul en 1876, en la que se observa al cacique y sus hombres esperando la llegada de la cautiva) y "Rancho de los esteros" (donde Regazzoni se ocupa de rescatar la esencia de animales autóctonos con los materiales más diversos). Cabe agregar que esta es la tercera edición del Paseo de las Esculturas y el artista elegido no pudo ser mejor.

(Publicado en el diario La Razón, de Buenos Aires)