19 septiembre 2026

Hachiko, el perro que esperó 9 años a su dueño muerto


Puede decirse que Hachiko (Odate, 10 de noviembre de 1923- Shibuya, 8 de marzo de 1935) fue un perro japonés de raza akita. Aunque eso sería decir poco. En rigor es recordado en su país y en el mundo como "el perro fiel", por haber esperado en la estación Shibuya a su dueño, el profesor Hidesaburo Ueno, más de nueve años después de la muerte de éste. Adoptado por el docente por pedido de su hija, tuvo una vida desafortunada antes de su adopción. Incluso cuando los ayudantes del profesor lo recogieron en la estación de tren creyeron que estaba muerto, ya que había viajado dos días sin comer en un vagón de equipajes. No era asi. Ya en la casa, Ueno le dio un tazón de leche y lo reanimó. 

Cuando la hija se casó y fue a vivir a otro lugar, el profesor estuvo a punto de regalarlo, pero se detuvo cuando advirtió que ambos se habían encariñado mucho. El perro acompañaba todos los días a su amo a la estación Shibuya, donde luego -a la noche - iba a esperarlo. Eso se convirtió en una costumbre no sólo para ellos, sino para todos los lugareños. Hasta que el 21 de mayo de 1925 el profesor Ueno sufrió una hemorragia cerebral cuando daba una clase en la Universidad de Tokio y murió. Hachiko, esa noche, fue a esperarlo. Ya nunca retornó a su casa. Y en la estación de trenes esperó los siguientes 9 años de su vida, alimentado y cuidado por la gente que ya lo conocía. 

El 8 de marzo de 1935, el perro fiel fue encontrado muerto en la estación de Shibuya. Muchos años más tarde, en 2011, se supo que había fallecido de un cáncer terminal. Esto fue posible porque su cuerpo fue disecado y enviado al Museo Nacional de Ciencias de Japón, donde lo estudiaron. A su muerte, Hachiko fue velado en la sala de equipajes de la estación. En la foto que abre este recuerdo, la segunda mujer desde la derecha es Yaeko, la esposa del profesor Ueno. Hubo diarios que se ocuparon de la noticia y un monolito junto a la tumba de su dueño y amigo lo recuerda. 

En su honor se levantaron estatuas. Una de bronce, que estaba en la estación, fue fundida durante la guerra para construir armas, pero fue repuesta dos años después de finalizado el conflicto bélico en una de las entradas de Shibuya. Su vida también impactó en la cultura popular, en la literatura, en historietas, en series, en videojuegos y -naturalmente- en el cine. Su historia -entre otras adaptaciones- fue abordada en la película japonesa "Hachiko Monogatari" (1987), así como en la versión estadounidense "Siempre a tu lado, Hachiko" (2009) y en la versión china "Hachiko" (2023).

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