05 agosto 2013

El subterráneo de Nueva York en 1972

El regreso de la momia, en Alemania


En Alemania, un chico de 10 años encontró lo que parece ser una momia, escondida en el ático de la casa de su abuela. La misma estaba dentro de un sarcófago en el que había inscripciones jeroglíficas, guardado a su vez en un cajón de madera. Pese a lo que parecen indicar estas señales, no está aún claro si lo que consiguió Alexander Kettler en esa casa de Diepholz, norte germano, es una genuina reliquia del antiguo Egipto. El padre del niño, Lutz Wolfang Kettle, dentista de profesión, dijo que no le ha aplicado rayos X al misterioso hallazgo. Su plan es meterla en su auto y llevarla a Berlín para que sea examinada por expertos en esas cosas, según dijo al diario alemán Bild. Mientras, la momia convive con los habitantes de la casa.

Soñé que había entrado en el cuerpo de un cerdo...


"Soñé que había entrado en el cuerpo de un cerdo, que no me era fácil salir, y que enlodaba mis cerdas en los pantanos más fangosos. ¿Era ello como una recompensa? Objeto de mis deseos, no pertenecía más a la humanidad. Así lo interpretaba yo, experimentando una profunda alegría. Sin embargo, rebuscaba activamente qué acto de virtud había realizado, para merecer de la providencia este insigne favor. Más ¿quién conoce sus necesidades íntimas, o la causa de sus goces pestilenciales? La metamorfosis no pareció jamás a mis ojos, sino como la alta y magnífica repercusión de una felicidad perfecta que esperaba desde hacia largo tiempo. Por fin había llegado el día en que yo me convirtiese en un puerco. Ensayaba mis dientes sobre la corteza de los árboles; mi hocico, lo contemplaba con delicia. No quedaba en mí la menor partícula de divinidad: supe elevar mi alma hasta la excesiva altura de esta voluptuosidad inefable"
Conde de Lautreamont

A Sainted Devil, con Rodolfo Valentino, 1924

Plymouth

Mamá, te presento a Cacho


Cochecito de bebé de 1835

Este original cochecito para bebés se encuentra en el Museo de Historia del Arte de Viena, Austria.