25 noviembre 2007

Un abrazo de hace 6.000 años


La noticia no es nueva: tiene varios meses y la imagen ya recorrió el mundo. Pero con los siglos de los que hablamos, ¿qué son unos instantes más? Se trata, claro, de los restos de dos esqueletos hallados en Mantua, unidos en un abrazo y datados entre 5.000 y 6.000 años. "Es un caso extraordinario", dijo Elena Menotti, que dirige la excavación, al norte de Mantua. "No hay precedentes de un entierro doble datado en el Neolítico, y mucho menos de dos personas abrazándose; y éstos se están abrazando de verdad", señalaron los arqueólogos, realmente asombrados. Eso para los que dicen que el amor de verdad dura poco. Porque yo, antes que cualquier otra explicación -y los arqueólogos no pueden darla-, prefiero creer que se necesitaban para muchas más cosas que para cubrirse del frío. Y bueno, si quieren díganme sentimental.

23 noviembre 2007

Hace un año se me murió Leo, mi hermano

En la foto, Leo (izquierda) y yo, cuando todo era futuro.

Hace un año -una eternidad, unos segundos- se murió Leo. Hay alegría y tristezas que a veces se olvidan, porque la memoria es selectiva y caprichosa. Pero hay otras que, como el cuervo de Poe, estarán siempre allí, al final de cada verso, al final de cada acto. Por entonces -en realidad la nota la publiqué el día de fin de año- los amigos de siempre y los que entonces eran recientes en un blog casi virgen, llenaron mi casilla de mails. Aún los guardo, porque todavía no había habilitado los comentarios. Alli supe que, sin conocerles las caras, ya había gente con la que iba a estar muy vinculado afectivamente. Algunas como Elena, que llegaron más tarde a mi blog, recorriéndolo encontraron aquellos garabatos y dejaron un generoso comentario. Con el resto no quiero ser injusto y nombrar sólo a algunos, pero ellos saben.

No hay día en que no piense en el sufrimiento final de Leo. No hay día... Me gustaría, no por mí sino por él, que leyeran aunque sea algunos fragmentos de aquel insignificante homenaje hecho de palabras. Empezaba así:

"Nací un año y medio antes que él, y desde entonces ha pasado el tiempo suficiente para que las nostalgias sean más fuertes que las certezas. Y el azar quiso que sea yo, y no él, quien esté escribiendo estas líneas el último día del último mes de su último año". Y aquel escrito seguía asi.

The Beatles en Summer Love