10 agosto 2007

Guarda que tres leones tienen hambre

La cuestión está centrada en Tucumán. Las autoridades de la reserva zoológica de San Pedro de Colalao, a la que fueron derivados tres leones por orden judicial, manifestaron que necesitan al menos 4.500 pesos por mes para alimentar a los animales y evaluan pedir ayuda oficial para cubrir el gasto. "Tenemos tres invitados nuevos a la mesa de todos los días, lo cual se traduce en 24 kilos diarios más de carne", dijo Carlos Valenzuela, responsable de esa reserva. Como si fuera poco, el hombre explicó que es imprescindible mantener bien alimentados a los leones, para evitar que intenten escapar. Por si las moscas, si en unos días comienza a desaparecer gente, salga rajando de Tucumán. Aunque sea hasta que le den el subsidio a la reserva.

05 agosto 2007

William S. Burroughs, a una década

Por Humberto Acciarressi

Cada mañana, al levantarse en su casa de Kansas, el anciano William se tomaba una dosis de metadona y, si no estaba de humor, volvía a la cama. Con un revolver siempre a mano, a veces una escopeta, a la noche se iba a dormir temprano luego de haber bebido un poco de alcohol con amigos. Dos cosas hizo W.S. Burroughs hasta el día de su muerte, el 2 de agosto de 1997: la primera, meterse en el organismo cuanta droga se la haya cruzado en el camino. La otra, no parar de escribir. Los últimos días lo encontraron a pura metadona y pura escritura, aunque esta última haya sido en un diario en el que anotaba desde pensamientos profundos hasta trivialidades. Algo así como un blog, pero de papel.

Por su adicción a la heroína que le duró por más de veinte años, novelas como "El almuerzo desnudo" – una verdadera obra maestra, escrita en Tánger en una época de vuelos rasantes –, la cercanía con autores de la generación beat como Kerouac, Leary, Bukowski y otros similares, se pierde de vista que Burroughs siempre fue un poco más allá de la psicodelia y los delirios coloridos del LSD. "La máquina blanda", "El billete que explotó" y "Nova Express" – con las que completó la tetralogía – están cargadas de imágenes fantasmagóricas a pesar de la droga y no a causa de ella.De hecho, él era de los que creían que un adicto es un esclavo del sistema que lo sojuzga.

"Nunca pasa nada en el mundo de la droga", solía indignarse cuando los periodistas querían sacarle un panegírico de la misma. Que la experimentación, el surrealismo y la sátira constituyen algunos de los elementos más destacados de sus novelas, eso sí que es más importante que lo anterior. Es decir, igual que varios de sus contemporáneos, el abuelo William terminó siendo un viejito querido por sus adicciones menos que por su literatura. Para WB, el lenguaje es la primer traba de la que tiene que despojarse un ser humano. O dicho de otra forma, romper con él hasta constituir una verdadera revolución. El dilema es que "la cárcel perfecta es aquella en la que no sabes que estás dentro de una cárcel". El mismo llegó muy lentamente a despojarse del "virus", y recién en sus últimas obras. Y por lo menos llegó.

02 agosto 2007

Se contaron 237 razones


Quiero leer el estudio completo por una sóla razón: necesito averiguar cuáles son los otros 236 motivos. Vean de lo que hablo. Comencemos por señalar que en la antigüedad, los estudiosos se dedicaron a contabilizar las formas en las que los seres humanos tenían relaciones sexuales (ver, por ejemplo, el Kamasutra), pero no se mostraron tan activos en lo que tiene que ver con el catálogo de las razones por las que deseaban todas esas posiciones. Ahora, gracias al trabajo de psicólogos de la Universidad de Texas, Austin, Estados Unidos, estamos en condiciones de contabilizar "los por qué". 

Para obtener los datos del estudio, los investigadores consultaron a 2.000 personas con una pregunta clave: ¿Por qué tiene sexo? Así se llegó a un total de 237 razones. Aunque vos no lo creas, las mismas van desde "quería sentirme más cerca de Dios" hasta "estaba borracho", pasando por "para librarme de un dolor de cabeza". "para dormirme después", "para hacer sentir bien a mi pareja", "para quemar calorías", "para devolver un favor", "para no tener frío", "para lastimar a un enemigo" o "para cambiar de tema". La razón menos convincente fue "parecía un buen ejercicio" y hasta hubo una respuesta muy rara: "Alguien me desafió". 

La mejor noticia es que tanto los hombres como las mujeres mencionaron con mucha frecuencia el motivo "porque me sentí atraído por el otro". Y el resto de las 10 razones más mencionadas fueron casi siempre las mismas, incluidas "porque quise expresar mi amor a la otra persona", "porque me sentí excitado" y "por diversión". Un dato a tener en cuenta es que la mayoría de la mujeres se inclinaron al "enamoramiento" y muchos hombres a "elevar el nivel social" o "porque ella era famosa". Insisto, a este estudio se le puede aplicar la frase famosa de Ripley: "Aunque usted no lo crea".