21 junio 2012

No todos pueden hablar sobre Manuel Belgrano

EL KIRCHNERISMO CARECE DE VERGUENZA. EN EL DIA DE LA BANDERA, LA FIGURA DE BELGRANO ES MINIMIZADA CON LA DEL MATRIMONIO KIRCHNER EN UN CARTEL DE LA AGRUPACION DE LA HERMANA DEL FALLECIDO EX PRESIDENTE.

Por Humberto Acciarressi

Con la presidente de la Nación de viaje, el vice en ejercicio del Ejecutivo encabezó el acto central por la Bandera Nacional. Claro que a nadie sorprendió que Amado Boudou se derritiera en elogios a los Kirchner y a él mismo. Es decir que uno de los funcionarios más ricos del país, que hizo de la banalidad su leit motiv de campaña, ahora en la mira de la Justicia por supuesto enriquecimiento ilícito, fue el orador principal en el acto en honor a uno de los patriotas más abnegados de nuestra historia.

Pero como diría el Indio Solari, a este aristócrata de cotillón, el acento del barrio le sale mal. Boudou dando un discurso sobre Belgrano es similar a que dé una charla sobre venusinos. Es decir, un disparate: no sabe ni de extraterrestres ni de ejemplos patrióticos ¿Que puede decir el ex UCD de aquel abogado, periodista, valiente general improvisado, creador de nuestra bandera, de ese prócer que fue Manuel Belgrano, y no "Juan Manuel" como dijo la locutora de la Cadena Nacional?

San Martín, Belgrano, Moreno, Dorrego, Güemes (por suerte la lista es larga), hicieron esta sufrida patria y varias de las vecinas, a cambio de lo propio. José de San Martín, después de poner su plata para las campañas libertadoras y la construcción de bibliotecas, vivió gracias a la generosidad de Aguado, a cuya muerte el héroe escribió que lo puso "a cubierto de la indigencia". La mujer de Moreno, fundador de nuestro hoy vapuleado periodismo, murió en la caridad ajena tras pedir un subsidio.

Ayer, el dueño de propiedades en Puerto Madero, habló de los Kirchner porque no podía hablar de Belgrano. No conviene recordar demasiado a alguien que minutos antes de fallecer el 20 de junio de 1820, le pagó al médico con lo único que tenía: su reloj. Aquel de quién el general José María Paz dijo que tenía "una honradez a toda prueba" o Sarmiento "el amor por el trabajo desinteresado". Belgrano, de quién su amigo San Martín en carta a Godoy Cruz escribía: "Créame usted, es lo mejor que tenemos en la América del Sur".

(Publicado en la columna "El click del editor", de La Razón, de Buenos Aires)

Le clavaron un arpón en la cabeza y está vivo

Un adolescente de Estados Unidos fue a pescar con amigos y uno de ellos le disparó accidentalmente un arpón, que le atravesó la cabeza. El proyectil, de un metro, entró por encima del ojo derecho y salió por atrás del cráneo. Lo sorprendente es que el joven, de apenas 16 años, sobrevivió y se recupera favorablemente. "Tener a un paciente hablando, con un arpón atravesando su cabeza, es algo que no se ve todos los días", afirmó el médico George García.

Yasser López sufrió el accidente el pasado 7 de junio. Cirujanos del Hospital de Miami contaron en una rueda de prensa que llegó despierto al centro médico y que gritaba desesperado en español. Los doctores tuvieron que inducirle una parálisis para evitar que sufriera una segunda herida y los bomberos suministraron un cortador de barras y un alicate de presión para extraer parte del arpón. Hay mucho optimismo acerca de su recuperación, ya que ahora habla y dice frases cortas. No se especifica si entre ellas está "hijos de puta".

El ruido de la habitación más silenciosa

"Escucharás tu corazón, tus pulmones y tus intestinos. Nadie aguanta más de 45 minutos adentro", asegura Steve Orfield, creador de la habitación más silenciosa del mundo. Con cuñas acústicas de fibra de vidrio de un metro, paredes dobles de acero y aislamiento de hormigón de 30 centímetros, la cámara, ubicada en Minneapolis del Sur, absorbe el 99,99 % del sonido.

Hacer el ridículo por un descuento


El que entra sin ropa se lleva el changuito lleno. Así de loca es la promoción que ofreció el supermercado Priss, de Alemania, el sábado pasado, durante su inauguración. Unos 100 clientes pudieron ingresar desnudos al local y fueron recompensados con una compra por 270 euros, totalmente gratis, sólo por el hecho de animarse. Alcohol y cerveza son los productos que más salieron. Podría hacerse algo parecido en la Argentina, para paliar la inflación. Total, con el precio de la ropa y como diría San Martín, pronto andaremos en bolas como nuestros hermanos los indios.

20 junio 2012

Red Bull: un hombre camino a ser puré cósmico


Por Humberto Acciarressi

Se llama Félix Baumgartner, es austríaco, tiene 43 años y vocación de suicida. Entre julio y septiembre, en fecha a determinar por cuestiones climáticas, aspira a convertirse en la primera persona en romper la barrera del sonido en caída libre, luego de saltar desde 36.576 metros, es decir desde la estratósfera. "Necesito ponerme en peligro para ser feliz. Necesito desafiarme. Y éste es el salto definitivo", manifestó este hombre que está más cerca del arpa que de la guitarra si no se arrepiente.

La cosa no es fácil de entender. No la demencia del tipo, que está clara, sino la mecánica elegida por el borderline. Trataré de resumir lo que dice el director médico de la misión Red Bull Stratos (que podría, por características, traducirse como suicidio asistido). El médico se llama Jonathan Clark, fue cirujano en seis misiones de la NASA y monitoreará el salto desde la cápsula ubicada en las puertas del espacio. El tipo es serio y no parece ser de los que mienten.

Pasamos por alto los problemas que existen desde el despegue de la cápsula (y no son pocos, por ejemplo que sus fluidos corporales se evaporen) y nos centramos en la caída. A treinta segundos del salto, Félix ya estará rompiendo la velocidad del sonido (1.125 km/h), unos instantes más tarde perderá impulso por la densidad de la atmósfera, y si todavía no es un trozo de hielo (algo sumamente probable a 68 grados bajo 0), continuará con su camino a la gloria o a una lata de puré instantáneo.

El médico sostiene que "todos los cambios fisiológicos que experimente serán pasajeros y dejarán de tener efecto cuando aterrice". Claro que para eso, el conejillo de Indias no debe "entrar en barrena", o sea girar descontroladamente, conviertiendo sus ojos, su cerebro y su sistema cardiovascular en un licuado de hombre. Su mentor Joe Kittinger, actual poseedor del récord mundial de salto en caída libre, dice que "Felix necesita `las tres C’: confianza en su equipo, en su equipamiento y en sí mismo". Y si hablara en castellano agregaría otra "C" antepuesta a las demás. No lo dudes.

(Publicado en la columna "El click del editor", de La Razón, de Buenos Aires)

16 junio 2012

Duerme con su marido muerto en un panteón


Por Humberto Acciarressi

Horacio Quiroga la hubiera llamado una historia de amor, locura y muerte. Y es justo en los pagos por los que anduvo el escritor, Misiones, que tienen lugar estos raros acontecimientos. En el cementerio de la localidad de Dos de Mayo, hace un par de años, fue enterrado un suicida, un tal Sergio Raneé Yede. Su viuda, Adriana Villareal, le construyó un panteón, o mejor dicho todos creyeron que lo levantó para el finado. Nadie imaginó que se estaba construyendo un bulín para ella.

El asunto es que al poco tiempo, la mujer ya estaba instalada en la bóveda que lo único que tenía de mortuoria era el fiambre del tal Sergio. El resto es una casita habitable y nada humilde. Al punto que la viuda se hizo instalar una cocina con gas, electricidad (con medidor incluido), televisión, computadora, una cama, sillas y todo tipo de enseres. De adorno, el marido muerto en una caja de vidrio. Lo que no sospechaba fue que una de sus pasiones, la música, le iba a costar cara.

Lo bizarro es que los vecinos no denunciaron que una señora vivía en un mausoleo, ni que se paseaba de noche entre las tumbas. Ni siquiera se imaginaron un fantasma errático y triste colgado de nuestra dimensión, para utilizar lenguaje espiritista. Nada de eso. La mujer fue denunciada por ruidos molestos, que es lo mismo que a un tipo que anda a los tiros en un colectivo lo bajen porque no tiene boleto. Y no eran ruidos de cadenas ni puertas crujientes, sino música a todo trapo. Especialmente cumbia.

Naturalmente la fueron a desalojar. La mujer, que salió de la bóveda y los atendió en pijama, les dijo que estaba radicada alli desde hacía bastante, que nunca tuvo problemas, que ponía la música que le gustaba al muerto, y que le daban miedo los vivos y no los finados. Se informa que luego fue a la municipalidad a averiguar el horario de visita al cementerio. En lo que a mí respecta, casi no tengo dudas sobre los motivos del suicidio del pobre tipo. Y naturalmente, todo parece indicar que esta historia recién comienza.

(Publicado en la columna "El click del editor", de La Razón, de Buenos Aires)