27 agosto 2018

"Los amantes", de Juan Rodolfo Wilcock


"Harux y Harix han decidido no levantarse más de la cama: se aman locamente, y no pueden alejarse el uno del otro más de sesenta, setenta centímetros. Así que lo mejor es quedarse en la cama, lejos de los llamados del mundo. Está todavía el teléfono, en la mesa de luz, que a veces suena interrumpiendo sus abrazos: son los parientes que llaman para saber si todo anda bien. Pero también estas llamadas telefónicas familiares se hacen cada vez más raras y lacónicas. Los amantes se levantan solamente para ir al baño, y no siempre; la cama está toda desarreglada, las sábanas gastadas, pero ellos no se dan cuenta, cada uno inmerso en la ola azul de los ojos del otro, sus miembros místicamente entrelazados.

La primera semana se alimentaron de galletitas, de las que se habían provisto abundantemente. Como se terminaron las galletitas, ahora se comen entre ellos. Anestesiados por el deseo, se arrancan grandes pedazos de carne con los dientes, entre dos besos se devoran la nariz o el dedo meñique, se beben el uno al otro la sangre; después, saciados, hacen de nuevo el amor, como pueden, y se duermen para volver a comenzar cuando despiertan. Han perdido la cuenta de los días y de las horas. No son lindos de ver, eso es cierto, ensangrentados, descuartizados, pegajosos; pero su amor está más allá de las convenciones"

Juan Rodolfo Wilcock

26 agosto 2018

Las "ciudades humanas" de Sean Edward Whelan


Sean Edward Whelan es un artista e ilustrador radicado en Joetsu, Niigata, Japón. Es graduado en la Tasmanian School of Art, y ha expuestos sus trabajos en Estados Unidos, Australia y Japón. Forma parte del grupo under de la escena artística de Melbourne, y tiene influencias de las escuelas orientales. Ultimamente, según sus palabras, está inclinado a trabajar con el lápiz. Y entre sus obras se destacan estas "ciudades humanas", por denominarlas de alguna manera.






25 agosto 2018

Las Asambleas de al-Hariri (1054-1122)


Al-Hariri de Basora (1054-1122), filólogo, poeta y literato árabe que nació cerca de Basora, en el actual Iraq, fue el autor de la obra conocida como Las asambleas de al-Hariri, una colección de 50 narraciones breves que combinan comentarios sociales y morales con expresiones del idioma árabe. Las historias están destinadas a entretener y educar, y cada una de las anécdotas ocurre en una ciudad diferente alrededor del mundo musulmán. El trabajo fue copiado y comentado en numerosas ocasiones a lo largo de los siglos, pero se sabe que sólo 13 copias existentes tienen iluminaciones de escenas de las historias. El manuscrito completado en 1237, es copiado e ilustrado por Yahya ibn Mahmud al-Wasiti, a menudo llamado el primer artista árabe. Contiene 99 miniaturas de excelente calidad. Ninguna otra copia conocida del trabajo tiene tantas ilustraciones semejantes, elogiadas por su vívida representación de la vida musulmana del siglo XIII y consideradas las pinturas árabes más antiguas creadas por un artista cuya identidad se conoce. 



Los Torres de Babel de Pieter Brueghel el Viejo


Pieter Brueghel, llamado El Viejo, nacido en 1525 y muerto en 1569, fundador de la dinastía de pintores Brueghel, realizó dos cuadros con la Torre de Babel. Y casualmente, ambos en el mismo año: 1563. Como se sabe, la historia está narrada en el Antiguo Testamento, en el libro del Génesis, como un intento de explicar la diversidad de lenguas del mundo, incluso el conocido entonces, bastante limitado. La leyenda cuenta que los descendientes de Noé en Babilonia (que hablaban una sola lengua) trataron de construir una torre que llegara hasta el Cielo. Dios, bastante arbitrario por cierto, se sintió agraviado por este asunto y los hizo hablar en distintas lenguas, para que perdieran de este modo la capacidad de hablarse en forma inteligible. Si bien la Torre de Babel está inspirada en las edificaciones escalonadas de los zigurats de la antigua Mesopotamia, decenas de artistas se inspiraron en ella para las más diversas disciplinas. En materia de las artes plásticas, aquí están las dos versiones de Pieter Brueghel el Viejo.

El cine según Roman Polanski


"Es fácil dirigir y actuar al mismo tiempo. Hay una persona menos con la cual discutir"
Roman Polanski
(New York Times, 22 de febrero de 1976)

El aventurero Simplicissimus, 1669


Portada y frontispicio de la novela picaresca "El aventurero Simplicissimus", obra escrita por Hans Jakob Christoph von Grimmelshausen (1621-1676) y editada en 1669. El monstruo grotesco, creado por el autor, representa la vanidad y la inconstancia humana, uno de los temas centrales del libro. El largo subtitulo de la portada contiene el seudónimo del novelista: "German Schleifheim von Sulsfort" (anagrama del nombre verdadero del escritor). La autoría del libro por parte de Grimmelshausen no se determinó hasta el siglo XIX. 

El gladiador


(...) La posición que ocupaban los gladiadores en la sociedad romana era claramente paradójica. Por un lado, se los despreciaba por desempeñar una posición tan humilde pero, por el otro, se les alababa por su valentía, su habilidad y su atractivo sexual. Se entrenaba al gladiador para el combate mortal; sin embargo, cada uno de ellos era un bien demasiado precioso para dejarlo morir sumariamente en la arena, y resultaba más provechoso que sobreviviera al encuentro. Si el gladiador moría, su propietario perdía la inversión (...), si se perdonaba la vida al gladiador cuando los espectadores querían su sangre, éstos podían pensar que el organizador era un tacaño que intentaba ahorrarse el gasto (...) Había que calcular cuidadosamente el estado de ánimo de la muchedumbre. De todas maneras, como los gladiadores eran seres inferiores, el hecho de que murieran era algo aceptable (...)"

Marina Belozerskaya
(Fragmento de "La jirafa de los Medici y otros relatos sobre los animales exóticos y el poder")