28 marzo 2018

Las palabras se cansan y se enferman


"Las palabras pueden llegar a cansarse y a enfermarse, como se cansan y se enferman los hombres o los caballos. Hay palabras que a fuerza de ser repetidas, y muchas veces mal empleadas, terminan por agotarse, por perder poco a poco su vitalidad. En vez de brotar de las bocas o de la escritura como lo que fueran alguna vez, flechas de la comunicación, pájaros del pensamiento y de la sensibilidad, las vemos o las oímos caer como piedras opacas, empezamos a no recibir de lleno su mensaje, o a percibir solamente una faceta de su contenido, a sentirlas como monedas gastadas, a perderlas cada vez más como signos vivos y a servirnos de ellas como pañuelos de bolsillo, como zapatos usados".
Julio Cortázar

El turquesa y el mal humor, de Anais Nin a Henry Miller


En una de las 250 cartas que Anais Nin y Henry Miller se enviaron a lo largo de los diez años en que fueron amantes, hay una en la que ella describe un episodio, intrascendente para cualquiera, pero que su sensibilidad transforma en un hecho casi mágico. La podemos leer en la carta correspondiente al 2 y 3 de julio de 1933, cuando la autora del célebre diario le escribe al joven escritor:

"Ayer había en la carretera un hombre empujando una carretilla. Con un barril lleno de líquido turquesa. Con un pulverizador, fumigaba las vides, que se volvían de un tono azulado-malva-verdoso. Hermoso. También fumiga las fachadas de las casas, dicho sea de paso, cuando hay vides en la entrada. El insecticida le salpica, de manera que su gorra está coloreada de turquesa, lo mismo que sus hombros, su cuello y sus manos ¡Turquesa! ¿Puedes imaginar el placer de tropezar con un hombre coloreado de turquesa, con un barril rebosante de este color, y una carretilla manchada del mismo color? ¡Un hombre que se ocupa de pintar el mundo! He visto cómo pintaba el mundo silenciosamente, mientras el sol arreciaba. Pintaba la tierra, las vides, las casas, a él mismo. Me gustaría volver inmediatamente y pulverizar con turquesa tu mal humor. Ir a verte rociada de sol. El hombre de la gorra turquesa surca mis sueños..."

Anais Nin

Las tinieblas del futuro a través del resplandor del presente


"Vemos muy pocas cosas a la vez, y aún lo poco que vemos nos preocupa menos que lo que hemos de ver después. Siempre escudriñando con curiosidad las tinieblas del futuro a través del resplandor del presente, adivinamos las líneas principales de lo que tenemos delante, gracias a las débiles luces que reflejan los espejos empañados que tenemos detrás. Y vamos tropezando, como podemos, hasta que bajo nuestros pies se abre la trampa... y desaparecemos"
Samuel Butler

La atracción del vértigo


"El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados"
Milan Kundera

24 marzo 2018

El arte de tapa de College Humor Magazine (1920-1940)







¿Qué es lo que hay que hacer?


"-Pero, ¿qué es lo que hay que hacer?

-Estar en el suelo -dijo Anne-. Estar en el suelo, sobre esta arena, en medio de la brisa y con la cabeza vacía; o andar y verlo todo, o hacer cosas, hacer casas de piedra para la gente, darles coches, luz, todo lo que todo el mundo pueda tener, para que ellos puedan no hacer nada también y permanecer en la arena, al sol, y tener la cabeza vacía, y hacer el amor a las mujeres"

Boris Vian

Los peces, según Salinger


"Decidí que si iba a tomarse las cosas tan a pecho, mejor era no hablar. Pero fue él quien sacó de nuevo la conversación. Volvió otra vez la cabeza en redondo y me dijo:

-Los peces son los que no se van a ninguna parte. Los peces se quedan en el lago. Esos sí que no se mueven"

Jerome David Salinger