10 febrero 2018

Un consejo de Paul Valery


"Cuando alguien te lame la suela de tus zapatos, colócale el pie encima antes de que comience a morderte"
Paul Valery

Rilke y la fama


"La fama es la suma de malos entendidos que se resumen alrededor de un hombre"
Rainer María Rilke

09 febrero 2018

Federico Fellini y la televisión


"La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural"
Federico Fellini

De victorias y derrotas en palabra de Saramago


"Las victorias y las derrotas tienen algo en común: no son definitivas"
José Saramago

El peligro de la "ignorancia sincera"


"Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera"
Martin Luther King

El Hombre de Cheddar era negro y de ojos azules


El conocido como Hombre de Cheddar, descubierto en 1903 en la cueva de Gough en el condado de Somerset, en el suroeste de Inglaterra, debió esperar más de un siglo para tener un rostro. Ahora, gracias a los avances de la tecnología, los científicos han precisado que este "antiguo inglés" posee los marcadores genéticos de piel asociados con el Africa subsahariana. El informe del Museo de Historia Natural de Londres ha concluído que dicho Homo Sapiens, que a su vez es el más antiguo y completo que se ha encontrado en Gran Bretaña, era negro y de ojos azules. Un duro golpe a los racistas.

Este esqueleto mesolítico que marca el inicio de la ocupación continuada en la Inglaterra de hace unos 10.000 años, es consistente con otros restos humanos descubiertos en toda Europa y datados en la misma época. "Es sólo una persona, pero también un ejemplo de la población europea en ese momento, que tenía la piel oscura y los ojos de un color claro, azul o verde, así como el cabello castaño oscuro", dice Tom Booth, investigador del museo. En este sentido, el Hombre de Cheddar demuestra que los rasgos genéticos que creemos que van habitualmente juntos, no tienen por qué hacerlo. Hay que añadir que los ojos claros entraron en Europa mucho antes de que lo hicieran la piel pálida o el cabello rubio, que no aparecieron hasta después de la llegada de la agricultura.

Otro datos revelaron que este sujeto prehistórico era un cazador-recolector del Mesolítico, un humano completamente moderno, que medía un metro con 66 centímetros de altura y murió a los veinte años. Su esqueleto muestra una forma de pelvis estrecha, que generalmente se encuentra en las mujeres. No está claro si un agujero en su frente fue por una infección o por impericia en el momento de la excavación. Al igual que todos los humanos en la Europa de ese momento, el Hombre de Cheddar era intolerante a la lactosa y no podía digerir leche como adulto. En la época en la que vivía, Gran Bretaña estaba unida a la Europa continental y el paisaje se estaba volviendo densamente boscoso. Probablemente, se dedicaba a cazar ciervos y esos grandes bovinos llamados uros, a pescar peces de agua dulce y a recolectar semillas y nueces.

La moda en las antiguas portadas de Vogue