12 de octubre de 2011

Botellas al mar


En materia de comunicaciones, Harold Hackett pertenece a la antigua guardia. Un tipo común, canadiense, de 59 años, de profesión pescador. En 1995 comenzó a lanzar botellas al mar con mensajes adentro y desde entonces no paró. Ya tiró 4.871 y sigue. Pero lo llamativo del asunto es que su intención prosperó y ya recibió 3.100 respuestas ¡de todo el mundo! "Me encanta hacerlo como en la vieja escuela. No creo que pare hasta que se me cierren los ojos para siempre", dice Harold, quien asegura que cada botella lleva su historia. Ahora tiene amigos en todos lados y cada fin de año recibe postales de aquí y allá. Rusia, Inglaterra, Irlanda, Estados Unidos, Islandia y las Bahamas son algunos de los destinos adonde llegaron sus botellas. La felicidad, a veces, no cuesta demasiado.