30 de diciembre de 2014

A 10 años de Cromañón: la corrupción mata


Durante diez años, desde aquel fatífico 30 de diciembre de 2004, siempre dije y escribí lo mismo con respecto a la masacre de Cromañón, cuando se produjo la más grande catástrofe a nivel mundial en un recital de rock, que dejó un saldo de 194 muertos en ese momento (la suma se incrementó con los suicidios que dejaron los traumas de la tragedia) y 1432 heridos. Imposible eludir el recuerdo del presidente de entonces, Néstor Kirchner, y de su esposa, la actual titular del Ejecutivo, huyendo como ratas a sus estancias del sur del país, sin siquiera hacer una mención. "Néstor", como dicen los obsecuentes del muerto, recién se refirió a la mayor tragedia no natural de la historia argentina...¡¡¡ 16 días después !!!, en un acto proselitista y tangencialmente, en medio de los autoelogios típicos de él.. Y hay que recordar también el silencio y el intento de lavarse las manos del muerto político Aníbal Ibarra, entonces jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, no casualmente volcado posteriormente al kirchnerismo. Eso no impidió que fuera el primer titular del Ejecutivo de CABA destituido por juicio político.Pero insisto. Después de una década, ya no me quedan más palabras para evocar aquella noche trágica, salvo la que pergeñaron los que luchan  por la memoria de los ángeles caídos. Es decir,  "La corrupción mata".