18 de julio de 2015

Un lugar para pasar una tarde de las vacaciones de "Infierno"


Por Humberto Acciarressi

Con tres años de vida, la Galería del Asombro (Defensa 1295, San Telmo) se puso de gala para ser uno de los paseos más raros de estas vacaciones de invierno, entre el lunes próximo y el 31 de julio, siempre de la mano del artista plástico Gerardo Berstein, conocido como Gerberstein o Ger Berstein, creador de la Zombie Walk Argentina. Este personaje tiene una trayectoria bien ecléctica, que va desde haber sido instructor de la troupe de los miembros del Cirque Du Soleil-Allegria, a su trabajo como consultor y realizador de Cartoon Network y de la Warner Brothers. También ganó un Martín Fierro por la miniserie "El garante" y fue el inventor de técnicas utilizadas en la película "Mi familia es un dibujo". Ahora, según la publicidad, se anuncian "Unas vacaciones de Infierno llenas de zombies, monstruos, aliens, ilusiones ópticas y plantas carnívoras". Nada menos.

La idea del creador de este sitio de asombro es que los visitantes se sientan dentro de una película, lo cual no es difícil. Para eso hay un Museo de Cera Zombie, que es un callejón de tiendas con dueños que parecen salidos de la Raccoon City de "Resident Evil" o de la Inglaterra de "Exterminio"; un Museo Alien, que reúne cosas medianamente serias con otras tan bizarras como las de un film clase B yanqui. Extrañas figuras que confunden la vista se observan en el sector de Ilusiones Opticas, mientras que los Monstruos Clásicos se codean en otra de las áreas, que cautiva a los amantes del cine de ciencia ficción, suspenso y terror. Pero como si esto fuera poco, también se exhibirá un show en vivo que lleva el nombre de "El laboratorio del doctor Torzzo", en el que se cuentan los experimentos genéticos que dan vida a mutantes extraordinarios y de un científico que vive sin cuerpo.

El creador de este extraño mundo en el ámbito porteño sostiene que cada uno de los visitantes debe fabricarse su propio personaje y vivir la experiencia como si se tratara de una instalación de ida y vuelta con el entorno, sean los ámbitos o sus habitantes. Algo así como una forma de vivir el arte desde otra óptica. Los días y horas que puede visitarse este lugar para asombrarse y para asustarse sin miedo van desde los martes a viernes de 15 a 18, los sábados de 14 a 19 y los domingos de 12 a 19. En líneas generales esta es la idea. Ahora cada uno, de acuerdo a su valentía, sabrá si internarse o no en esta película en vivo a la que nos invita el extravagante Ger Berstein.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)