13 de abril de 2016

Rossi, el "Che pibe" de La Rosadita que contaba millones


Por Humberto Acciarressi

Si la cuestión no fuera una de las más importantes y vergonzosas ocurridas en la Argentina en su historia, sólo habría que reir, reir y seguir riendo. Así como causan risa (y asco) las declaraciones al respecto de gente como esos actores, músicos y periodistas patéticos que ya no saben si seguir defendiendo lo indefendible o vestirse de osos panda para que nadie los reconozca por la calle y evitarse los insultos que van desde "chorros" para arriba. Ahora que ya circulan fixtures con las fechas, horas y nombres de los ex funcionarios kirchneristas y los empresarios que giraron como satélites a su alrededor para realizar negociados, son sus propias mujeres (como en el caso de Lázaro Báez) quienes amenazan con hablar. Pero una de las cosas más patéticas ocurridas hasta el momento fueron las declaraciones de Fabián Rossi, "El Rossi" en el argot de su ex esposa Iliana Calabró, ante el juez Sebastián Casanello.

Este sujeto (apenas "un recuadro" en la gran nota, según Jorge Lanata) se presentó con un escrito en los tribunales de Comodoro Py en donde se investiga el lavado de dinero de la llamada "ruta K", una de las pocas que no dejaron a medio terminar, y por la que ya está detenido el empresario kirchnerista Lázaro Báez, dueño de Austral Construcciones. En ella, "El Rossi" señaló, palabras más, palabras menos, que él "desconocía y desconozco hoy de quién era, para qué era, de dónde venía ese dinero, ni qué se habria de hacer con él". Se refería de esa forma, a los millones de dólares que él con otros se encuentran contando casi por kilos en los videos de "La Rosadita", para colmo en tiempos de cepo cambiario de la era kirchnerista. En cuánto a quienes están junto al ex marido de la hija del fallecido capocómico Calabró, él mismo dijo no conocer a ninguno, salvo a Martín (Báez) por su nombre de pila.

Pero lo más ridículo es que el presunto armador de sociedades en Panamá dijo que sus funciones en La Rosadita eran, fundamentalmente, "servir el café" y "quién iba a hacer las compras al (supermercado) Carrefour". Si Fariña se había jactado (aunque luego se retractó) de haber "dado ficción", Rossi se merece el Oscar al mejor protagónico de esta película. A nadie en su sano juicio, en este mundo de desquiciados, puede creer que el tipo que cuenta dólares con tal habilidad en los videos difundidos por Telenoche, haya sido apenas el "che pibe" de la ex financiera SGI. Es increíble, salvo para una película de Woody Allen, que Martín Báez o Pérez Gadin le hayan dicho a Rossi una frase cómo "che, después de servir el café y traer un vino del super, apurate que tenés que contar unos milloncitos de dólares". Para seguir con la lógica de esta obra siniestra para la Argentina, la ex mujer del valijero Fariña, Karina Jelinek, me diría: "Lo dejo a tu criterio".

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)