31 de mayo de 2008

Los Beatles y Pattie Boyd en el set de “A Hard Day’s Night”


Vieja esclava en Alabama, 1890


Mejor no hablar (de ciertas cosas)

Una mujer, una mujer atrás,
una mujer atrás de un vidrio empañado.
Pero no, mejor no hablar de ciertas cosas.

Sumo

(Esta entrada me fue inspirada por un blog amigo, aunque mejor no hablar de ciertas cosas)

Publicidad de cervecería Bieckert, 1898


También hay pelotudos entre los inventores

No gastes más plata, yo te ayudo

La adolescente Drew Barrymore


30 de mayo de 2008

Javier Calamaro le canta a las ballenas


Estaba abrumado con la superioridad del mono sobre mi triste inteligencia práctica, cuando un hecho milagroso me sacó del pozo. En el día de hoy, en la bella Península de Valdés, Javier Calamaro cantará bajo el agua "para las ballenas", según sus palabras. Le doy las gracias al hermano de Andrés. Recuperé la alegría y bautizo esta terapia como "cura por comparación". Y que Neptuno salve a las ballenas.

ABAJO: BALLENA TRATA DE VOLAR PARA EVITAR LO INEVITABLE

Llegando los monos


El título me alarmó. No estoy pasando por mi mejor momento. Pero hay cosas que me resultan dificiles de digerir. Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh dieron a conocer, en la última "Nature", que "monos adiestrados controlan extremidades robóticas usando sólo los pensamientos". Y agrega, para mayor escarnio, que "después de un poco de adiestramiento, dos monos -que tenían sus brazos inmovilizados- pudieron utilizar las prótesis para alimentarse con caramelos y pedazos de fruta". La última vez que cambié una bombita casi muero electrocutado y estoy esperando a un plomero que arregle el vástago de una canilla que rompí ¿Entienden la razón de mi alarma? Y que no se me malinterprete: no es el mono, soy yo.

29 de mayo de 2008

Me invitaron a una reunión Twitter, pero...


Después de mis críticas ya lejanas a Twitter, mi incorporación tardía a esta red social, mi escasa participación y mi autocrítica (no total y por eso "mi cara" draculiana de Bela Lugosi) con respecto a lo que pensaba antes, tarde o temprano iba a ocurrir: me invitaron a un encuentro. Por cierto, no voy a poder ir porque... porque... porque... (ahora estoy algo cansado, pero ya se me va a ocurrir algo). Entonces las preguntas: ¿es necesario extender los 140 caracteres a una reunión más morosa?, ¿por qué arruinar lo que es divertido en pequeñas dosis?, ¿están permitidas en una reunión Twitter frases más largas?, ¿no se corre el riesgo de girar siempre en torno a la consigna madre de la red social?. Por ejemplo:

Twittero A: Llegando al Bar Montoto
Twittero B: Saludando a Twittero A y comiendo una Manón.
Twittera C: Hoy no me aguanto. Saludo a A y B, como y me voy al sobre.
Twittera D: @Twittero B. ¿Está rica la Manón?
Twittero B: @Twittera D. Si, pero el hambre es duro.
Twittero E: Me muero. Me quedé sin puchos. Salgo, compro, fumo y vengo.
Twittero A: Mañana tengo que levantarme temprano...
Twittero F: Escuchando buena música. Quiero un vaso de leche.
Twittera C: Grrrrrrrrrrrrr
Twittero B: Comiendo otra Manón. El mozo no viene.

Y así hasta el infinito. Y no me pregunten por qué estoy en Twitter, dado que ya lo contesté anteriormente: me divierto. Pero también me divierto con los Simpsons y no me imagino más de diez minutos en el bar de Moe ni en una misa del reverendo Alegría. A lo sumo, comiendo rosquillas con Homero. Por eso, propongo una reunión Twitter pero llevando la consigna que lo sustenta a su extremo: no hablar. No pueden acusarme de no ser consecuente, porque ya escribí que me parecen inmensamente más profundos, reveladores de sus autores y creativos, los blogs de muchos twitteros que -a veces y sólo cuando twittean- parecen habitantes de un cotolengo. En este sentido concluyo: una de las cosas que debo agradecerle a Twitter es haber conocido muchos buenísimos blogs y muchas encantadoras personas, algunas de las cuales en 140 caracteres derrapan.

27 de mayo de 2008

Los periodistas solemnes me tienen podrido

Por Humberto Acciarressi

¿Qué es el Uniberto?, ¿cómo nació el Uniberto?. Hace muchos años, andaba con ganas de sacar una revista que se llamara "A través del Uniberto", jugando, naturalmente, con el "A través del universo" de los Beatles. Esa revista debería tener todas esas cosas que no podía, o no quería, escribir en los medios en los que trabajaba como periodista. Los que no lo son, ni se imaginan la cantidad de cosas que le quedan a uno en el tintero a la espera de un milagro. Debía afrontar dos cuestiones: que no estaba dispuesto a esperar demasiado y que empresarialmente nunca me fue bien. "Como creativo y escribiendo, usted es muy bueno, pero para los números es un desastre", me había dicho Jacobo Timermann cuando me preguntó y le conté del fracaso de mi revista "El espectador de la cultura", en los tiempos en que trabajé con él. "Deje eso, deje de trabajar los domingos, y yo le aumento el sueldo", agregó, cosa que hizo exactamente al día siguiente. Y no estaba equivocado.

Hasta entonces y desde entonces escribí miles de palabras (ustedes ni se imaginan cuántas, entre crónicas, reportajes, críticas, reseñas, títulos, bajadas, volantas, epígrafes, y miles de etcéteras más)y la verdad me haría muy feliz rescatar aunque sea algunas. Y eso sin contar con mis otros escritos, los no periodísticos. Pero lo cierto es que el Uniberto - originalmente iba a tener una bajada que explicaría "El universo según Humberto" - durmió el sueño de los justos, es decir, durmió mal. Lo que yo no contaba es que en el mundo de las comunicaciones iba a aparecer una cosa llamada "blog" y que, para colmo, me permitiría concretar aquella utopía personal, sin descuidar la escritura en el soporte "papel", que es gracias a lo cual vivo y de la cual estoy enamorado desde que leía Billiken a los cuatro años.

Quedaba, claro, ver qué hacía con el contenido. Y fue entonces cuando recordé la antigua premisa: dejar constancia de todas aquellas cosas que no puedo o no quiero hacer en el periodismo "seriamente entendido" (advertirán que las comillas significan que no creo en lo que entrecomillo). En el Uniberto -el universo según los ojos de Humberto- conviven, como ustedes saben, Borges con un ET bizarro, Eliot con el último River-Boca, lo serio con el chiste (nunca, jamás, lo solemne), las tristezas personales con las alegrías colectivas (o viceversa), un viejo video de Tom Waits con el delirio de la Tigresa del Oriente, Bergman y Almodovar, y así hasta el infinito. Alguien dirá: pero eso es el periodismo. Y yo le contestaré: no. Pero eso es motivo de otra entrada, aunque aclaro que las ciencias de la comunicación nunca me interesaron. Por eso escribo y no doy clases.

Voy a revelar un secreto a voces: soy el co-autor de un Manual de Estilo muy venerado por los estudiantes de periodismo. Se los resumo así: gané buena plata por escribirlo, redacté las partes referidas a la gramática y esas pavadas, y mi nombre no figura por propia determinación porque...no creo en los manuales de estilo, que son el peor flagelo del periodismo. Cuando escucho a algunos sermonear a otros citando lo que yo escribí,¿a qué no saben que hago? Voy a Internet, busco una foto absurda, le pongo título, le escribo un comentario, la subo al blog y me cago de risa. Algún día voy a escribir cómo inventamos el "fenómeno" Gilda en la revista "Así", de Crónica, mientras escribía muy serias notas de literatura en Noticias. Nunca, sin embargo, creí que algo fuera más importante que lo otro.

A esta altura se habrán dado cuenta del motivo de estas líneas: demostrar que el Uniberto, el universo según Humberto, no es muy diferente al de ustedes mismos. Y que muchos de los solemnes que nos critican a los que tenemos uno o varios blogs, no son capaces de redactar siquiera un telegrama, aunque -a decir verdad- el texto telegráfico tiene por lo menos un estilo. Tengo, eso sí, una ventaja. Sigo creyendo en la palabra escrita de una manera que ustedes ni se imaginan. Cuando estoy escribiendo la boludez más sublime, leo y corrijo, leo y corrijo, y no me quedo conforme. Eso pueden entenderlo quienes aman la escritura. No quienes la asesinan, ya sea en diarios, revistas y otros formatos con soporte papel, ya sea en los criticados blogs. Dicho esto y si mi bloguera amiga Ema no se ofende, los saludo con el sombrero gentil y florido de Marcel Marceau.

Prólogos y epitafios

Por Humberto Acciarressi

Necesito un acto heroico
Quiero salirme sin gestos ni palabras,
en sueños y en ensueños,
me anhelo prólogo inconcluso
Quiero llegar a ese arrabal del alma,
esa orilla donde el dolor no duela,
donde no importe una mirada ausente,
el hielo en las palabras
Necesito un acto heroico
Quiero vivir y morir mi propia fiesta,
no imaginar ni siquiera el epitafio,
dejar al enemigo sin su presa,
dejarme a mí sin mi persona.

(Del libro de poemas "Aquella noche murió de una palabra")

26 de mayo de 2008

Para quienes no entienden de nostalgias


"Día a día, uno va trabajando sus propias nostalgias. Sabe -o en el peor de los casos lo intuye- que esa línea, ese perfume, esa mirada, esa lectura o esa indiferencia se le van a venir, en el futuro, con nuevos entusiasmos. Pero sabe -y en esto no hay intuición que valga- que aquellas memorias ya no estarán presentes. Tendrán, eso sí, los ligeros contornos que necesita el alma para seguir tirando un poco más. O, en un escenario menos discreto, servirán para ensayar algunas palabras que el tiempo (no el viento, que arrastra casas pero nunca se llevó una palabra, como no sea la de algún cartel) se encargará, a su vez, de convertir en nuevas nostalgias"

Humberto Acciarressi

¿Dónde estás?


¿Dónde estás?, ¿quién sos?, ¿existís?, ¿quién es Amélie Poulain?

Dobbins Medicated, 1869


La petit mort o el arte del orgasmo femenino

Economía: la teoría del derrame

¿El huevo o la gallina?

25 de mayo de 2008

Apuestas en el Hipódromo de Palermo en junio de 1976


El insulto más original que me dedicaron

En muchos años -más de los que quisiera- me han puteado de las maneras más diversas. Los más comunes han mentado a mi madre; otros, ciertas facetas de mi personalidad ("Sos un loco de mierda", por ejemplo, lo escuché más de una vez, aunque no en el sentido psiquiátrico); en medio de peleas callejeras o futboleras (cuando estilaba esas grasadas), las que ustedes se imaginen. De mujeres he recibido muchas y algunas de las más originales. Pero ninguna como la que me dijeron la semana pasada, y que, lamentablemente, su autora no leerá nunca por la propia naturaleza de la frase, que es la siguiente:


"Jamás, en mi puta vida, voy a entrar en tu blog"

Que cumpla o que no lo haga, mucho no me interesa. Pero, sin duda alguna, es el insulto más original que me han dedicado hasta el momento. Y lo más lindo es que le salió naturalmente, casi con inocencia, casi como un elogio, como deberían ser todos los insultos.

Humberto Acciarressi

24 de mayo de 2008

Esas zapatillas en el cielo...




El amigo Edd, de Ecuador, (cuya página Cerebros desleidos recomiendo acá y ya tiene un link en este blog destinado a los compañeros de ruta con los que estamos enlazados), me pregunta en la entrada sobre la tragedia de Cromañón el sentido de las zapatillas colgando en los cables o en los árboles. Hay varias versiones y yo tengo un recuerdo. Hace muchos años, en las cercanías de un hospital porteño, había un árbol con decenas de zapatillas colgadas, lo que arroja por la borda la teoría fascistoide que sostiene que los calzados son para marcar el sitio en el que se vende droga. El fenómeno, que en Buenos Aires es viejísimo, ahora se conoce en el mundo como "Shoefiti" (mezcla de "shoes" y "grafitti") y hasta se lo considera una forma vanguardista del arte. No es, evidentemente, el caso de Cromañón, que por la cantidad de muertos (194) multiplicó hasta el infinito el símbolo de la zapatillas colgadas, la mayoría de las veces deshilachadas, como una estela personal de cada una de las víctimas. Hay quienes creen que el lanzar las zapatillas al cielo, es una manera de garantizar que el espíritu pueda volver a caminar allí donde se encuentre. A mí no me desagrada esta explicación, aunque eso no significa que sea cierta. La aparición de zapatillas colgada en films como "Wag the Dog" (Robert de Niro y Dustin Hoffmann) o "Big Fish" (Tim Burton) le añade algo de poesía al asunto. Pero el amigo Edd -a quien saludo con un abrazo- me dejó pensando y en breve voy a añadirle algunas reflexiones a este asunto.

¿Hay alguien por allí?


Estoy desesperado, aunque voy a sobrevivir (¿?). Mi vida se cruzó con un blog que me gusta y me intriga. No porque me haya enlazado y porque su administradora se haya reído con algunas pavadas mías, sino porque es el único en el que quiero dejar un mensaje y no puedo. Tamara, además de un lindo nombre, tiene algo que no mucha gente posee: sentido del humor. Ocurre que cuando le quise dejar unas palabras amigas, encontré una frase odiosa, enfermante, discriminadora y contundente que me anunció: "Los comentarios de este blog están limitados a los miembros del equipo". ¿Qué equipo?, me horroricé. "Yo soy de River", pensé, aunque esto evidentemente no bastaba. Y si hubiera atravesado la prueba, aún me quedaba escribir "zpgjajy5" (que en lenguaje "verificador" significa "te juro que no soy un robot").

Un poco ansioso recorrí el perfil y busqué un mail para escribirle: "Gracias por linkearme. Por suerte quedan irresponsables". Nada. Figura su apellido, pero vive transitoriamente en España, lo cual pone millones de hectolitros de agua entre nosotros. Enviarle un mensaje al estilo de "Siempre nos quedará Paris" también sería imposible. Además, después de Bogart, esas palabras ya nadie puede decirlas sin parecer un ridículo, lo que a mí mucho no me cuesta, según sostienen los que me odian menos.
Hasta que finalmente me dije: "Tamara estudia filosofía. Si estuviéramos en Atenas, nos encontraríamos en el ágora (aunque ella debería disfrazarse de hombre). Pero no podría darle las gracias, dado que estaríamos hablando sobre la importancia de los poetas en la República, si puede atravesarse dos veces el mismo río o si el problema de la caverna se hubiera solucionado con luz eléctrica". Desistí.

Y aquí me encuentro, pensando que tal vez no vuelva nunca por acá, aunque mi blog esté linkeado en su página como el de ella en la mía. Sólo me resta un mensaje final: Tamara, Tam, que mis biógrafos no digan que no intenté comunicarme.

22 de mayo de 2008

Con una ayudita de mis amigos: Vacca


Y EN LO MAS ALTO, SOLDI

Por Micaela Vacca

En el Teatro Colón, cuyo centenario se cumple el domingo 25 de mayo, los bailarines, músicos y cantantes de ópera no sólo aparecen en el imponente escenario.También se los puede ver a 28 metros de altura, en la cúpula del coliseo. ¿Cómo? Gracias al pincel de Raúl Soldi, autor de la obra de 320 metros cuadrados que decora lo más alto de la sala principal. "Alegoría a la música, al canto y al baile", se llama el óleo, pintado sobre lienzos después colocados en la cúpula. Al maestro le llevó un año y medio su elaboración, una representación de la vida teatral en todos sus aspectos: las figuras pintadas son 51 bailarines y cantantes de ópera.

"La idea de hacer una ronda de artistas surgió con la intención que desde cualquier punto del teatro, ya sea desde el paraíso, de la platea o de los palcos, se pudieran ver todos los personajes en su posición normal", explicó Soldi en una ya lejana entrevista. En la obra, no faltan los instrumentos musicales y los actores que se entretienen en un intervalo. Mientras esperan, juegan al ajedrez. Esta imagen surgió de la infancia de Soldi; él siempre acompañaba a su padre -que era un talentoso cellista- al Colón y sus camarines. Y por eso decidió incluir el recuerdo, junto a la representación de otros tres actores, quienes intercambian en el ingreso a un escenario las clásicas máscaras teatrales de la comedia y el drama.



El artista puso manos a la obra en la década del 60, luego de que se resolviera volver a pintar la cúpula del Teatro Colón. Originalmente, la parte más alta de la sala estaba decorada con una obra del arquitecto y pintor Marcel Jambon, un francés que también fue el autor de las imágenes de La Opera de París. Las pinturas de Jambon se habían deteriorado en los años 30, por los problemas de humedad del teatro. "El proyecto nació porque después de tantos años yo había visto la cúpula pintada de un color gris, desagradable y oscuro. Y cada vez que la miraba pensaba que eso no correspondía a nuestro teatro", contó Soldi. En homenaje a Jambon, se decidió conservar en la nueva obra un trozo del paño antiguo. Y entonces, Soldi comenzó a trabajar en los lienzos que después, en 1966, donaría a la ciudad de Buenos Aires. La nueva cúpula fue presentada en un programa especial por el 58° aniversario del Colón, naturalmente en otro 25 de mayo.

Toda la vida en un volquete


Por Humberto Acciarressi

"Porque es así como te fastidia la vida. Te pilla cuando todavía tienes el alma adormecida y siembra en su interior una imagen, o un olor, o un sonido que después ya nunca puedes sacarte de encima". La frase es de "Tierras de cristal", del italiano Alessandro Baricco, y viene a cuento por algo que sucedió este fin de semana. Imagen, olor y sonido, dice el turinés. Ruidos insoportables de maderas, paquetes y bolsas de consorcio arrastradas por el largo pasillo de la planta baja. Un hedor insoportable a humedad y a viejo. Y tres, cuatro personas, tirando en dos volquetes todo lo que sacaban del departamento "C". Imagen, olor y sonido. Y ninguno agradable.

La vecina -profesora y trabajadora radial- murió hace cuatro años. Joven (con esa juventud que ronda los cincuenta) y repentinamente. La vida del resto del edificio, como suele suceder, siguió su curso. La única diferencia es que ya nadie paga las expensas y el departamento está al borde del remate judicial. Hasta el último fin de semana, cuando un familiar de la muerta llegó con un grupo de amigos y comenzaron a vaciar la casa en los volquetes. Periodista al fin, uno es curioso. Baricco dice que así te fastidia a veces la vida.

En menos de una hora, uno de los volquetes ya estaba repleto de juguetes, cuadernos de notas, álbumes de fotografías, ropa (mucha ropa, al fin y al cabo la muerta era mujer y coqueta), libros de política, economía y recetarios de cocina, agendas y objetos varios que iban desde encendedores hasta porta-sahumerios. Y más ropa y más papeles con escrituras privadas que por pudor y respeto no debían leerse. La vida de una persona, sus sueños y sus derrotas, quedaron en esos ataúdes metálicos, así como su cuerpo en uno de madera cuatro años atrás.

Tres veces, por lo menos, los cartoneros vaciaron los dos volquetes. Y tres veces, por lo menos, los familiares de la muerta volvieron a llenarlos. En ningún momento le faltaron a la ceremonia los componentes de la descripción de Baricco: imagen, olor y sonido. Después, con la tarea concluida, familia y compañía se fueron del edificio, luego de anunciar que pondrían el departamento en venta. A la noche, la empresa de volquetes se los llevó con lo que no habían rescatado los cartoneros. En el pasillo apenas quedó el rastro de un olor de humedad, que al día siguiente el portero eliminó con un spray. Tiene razón Baricco: es asi como a veces te fastidia la vida.

(Originalmente publicado en el blog Miradas Cotidianas)

21 de mayo de 2008

Con una ayudita de mis amigos: Cohn

¿DE QUE SECRETOS ME HABLAN?

Por Brian Cohn

"Secretos (con) partidos" es un título muy generoso en relación con el contenido del libro de Tití Fernández y Marcelo Benedetto. Dos experimentados periodistas que cuentan historias y anécdotas de su carrera profesional, varias de las cuales son aburridas y de público conocimiento. Y es entonces cuando hay que preguntarse: ¿Cuáles son los secretos revelados? Es difícil fascinarse con estas 280 páginas.

De fácil lectura, producto de un vocabulario más bien popular en primera persona, el libro tiene pocos relatos interesantes, algunas narraciones intrascendentes y muchas (pero muchas) anécdotas inoportunas. Como si el ejercicio de llenar páginas en blanco implicara estampar andanzas personales sin pensar en el interés de la gente. Por ejemplo, cuando Benedetto expresa con detalles el primer gol de Tula, un defensor que dentro de diez años quedará en el olvido, o cuando resume en una carilla y media el buen comer de Cristian Traverso, el ex jugador de Boca Juniors. Tití se jacta en más de una oportunidad de su buena relación con los planteles de varias épocas. Y, en conjunto, intentan dejar en claro su -exagerada- admiración por Diego Maradona, quien colabora con uno de los prólogos (el otro es del excelentísimo Adrián Paenza).

Resulta que a partir de sus comicidades en la Copa América de Perú 2004, más la conducción de "Chau domingo", un programa que pasó sin pena ni gloria por Canal 13, esta dupla de excelentes profesionales desvirtuó el camino de sus trayectorias, exhibiendo un toque de humor que a veces parece estar de más. La propuesta de hacer conocidas las historias del deporte más popular del mundo podría considerarse original, llamativa. Y hasta despierta curiosidad en los amantes del fútbol. No obstante, aquí se analiza la puesta en escena. Como escritores, en conclusión, son muy buenos entrevistadores post partido.

Clase de geometría en 1934


Jimi Hendrix y basta

20 de mayo de 2008

Horóscopo, nuevo servicio del "Uniberto"


ARIES: Que sea el primer signo del Zodíaco y, para colmo, el lapso astrológico en el que nació el administrador de este blog, no ameritan sino las mejores cosas para la semana: salud, dinero y amor, todos tan devaluados últimamente. Y no me pregunten con cual me quedo si tengo que elegir: la casa se reserva fuentes y motivos. Lectura: "Bouvard y Pécuchet", de Gustav Flaubert.

TAURO: Te la pasás comiendo chocolate, la gordura te puso en el límite exacto entre el ser humano y el globo, tus compañeros temen una explosión que arroje tus vísceras hacia las cuatro paredes, y encima le echás la culpa a la balanza. Lo tuyo tiene remedio... en ciertas zonas de la India. Pero si vas por allá, temo por las vacas. Lectura: "El zapallo que se hizo cosmos", de Macedonio Fernández.

GEMINIS: Y dale con la histeria. Que sí, que no, que sí, que no. Ahora andá a pedirle consejos a un cura. Si no terminás con esas actitudes, Onán será tu compañía por los días que te queden de vida. No te dijeron que la persona perfecta no existe y que la que más se acerca a la perfección (o sea yo) tiene derecho a elegir. Lectura: "La invención de la soledad", de Paul Auster.

CANCER: Si tu casa es un kilombo, tenés más papeles en el piso que un cartonero, la ultima vez que busqué una media debajo de tu cama me encontré un plato con un huevo frito al que le calcularon la edad con carbono 14 en el Museo de Ciencias Naturales y es imposible encontrar un vaso que no tenga un pucho apagado dentro, me querés decir ¿por qué te enojás si te dicen "desordenada"?. Lectura: "El aleph", de Jorge Luis Borges.

LEO: Si tu muletilla preferida es "¿qué querés apostar?" y preferís pasarte una tarde en el Bingo en lugar de pasear por Plaza Francia, necesitás urgente contención. Y no me refiero a un psicólogo, sino a una pareja que te haga la gamba y que esté en el ranking de fortunas de Forbes. Si se ta da, acordate de mí y dejale unos pesitos al croupier. Lectura: "El jugador", de Fedor Dostoievski.

VIRGO: Está bien: te dejó. Está bien: no estuvo bien cómo lo hizo. Está bien: te dio mucha bronca. Está bien, él estuvo mal y te comprendo. Pero, ¿tenías que matarlo? Y que le hayas recitado de memoria el prospecto del frasco de cianuro al oficial de turno no creo que te ayude mucho para alegar "poseída por la emoción violenta". Lectura: "Eran diez indiecitos", de Agatha Christie.

LIBRA: ¿Manguero de profesión o por vocación? Haber dado una charla con este título en la calle Corrientes, podría haberle servido a Dalí, Girondo o Warhol. A vos, decididamente no. Y entre paréntesis, te están buscando los dueños de la sala para que les pagues lo que les debés. Y no; no tengo un cigarrillo. Lectura: la historieta "Avivato", de Lino Palacio.

ESCORPIO: Los astros te acompañan siempre, la suerte parece estar de tu lado,y no hay nada que te salga mal. La gente es envidiosa y no comprende que tenés derecho a cultivar plantas extrañas, hablar en lenguas e invocar al demonio por las noches. Pero, ¿me podés decir qué son esos alfileres y ese muñequito con mi cara?. Lectura: "Feathertop, una leyenda moralizada", de Nathaniel Hawthorne.

SAGITARIO: Cuando te bañaste la última vez, casi se inunda Buenos Aires. El olor de tus zapatos está en el listado de las armas químicas prohibidas por la Convención de Ginebra. Tenés el aliento de un camello y hasta tus vecinos comentan que charlás con las cucarachas. ¿Por qué te extraña que te digan "sucio"? Lectura: "La peste", de Albert Camus.

CAPRICORNIO: Si nadie te cree nada es que sos un mentiroso. O por lo menos es lo que aparentás. Y no te va ayudar en nada decirme que mi horóscopo es el mejor de la web, porque es uno de tus tantos engaños. Necesitás ayuda, pero conmigo no cuentes. No soporto las mentiras. Lectura: "Pinocho", de Carlo Collodi.

ACUARIO: Tu amor por animales es conmovedor, franciscano, inspirador e incluso lo reconcilia a uno con el género humano. Pero, ¿es necesario que para acostarme con vos también tenga que hacerlo con dos perros, tres gatos y un bicho que aún no logro descifrar? Ah, me olvidaba. El otro día, cuando me levanté, creo que pisé y reventé a la largartija. Lectura: "El zoo de cristal", de Tennessee Williams.

PISCIS: Si llegás tarde a las citas, si no podés cumplir el horario de tu trabajo y cada vez que te regalan un reloj lo rompés "sin querer", lamento comunicarte que la astrología no puede hacer nada por vos. Probá con la psiquiatría, que es igual de errática. Y cuando el doctor te diga que se pasó el tiempo, golpealo con un martillo. Lectura: "El juguete rabioso", de Roberto Arlt.

18 de mayo de 2008

Y ya que se recuerda el Mayo del 68


"Tener libertad económica debería significar estar liberado de la economía, de la coacción ejercida por las fuerzas y las relaciones económicas, estar liberado de la lucha cotidiana por la existencia, no estar más obligado a ganarse la vida. Tener libertad política debería significar, para los individuos, que están liberados de la política sobre la que no tienen control efectivo. Tener libertad intelectual debería significar que se ha restaurado el pensamiento individual, actualmente ahogado en las comunicaciones de masa, víctima del adoctrinamiento, significar que ya no hay hacedores de opinión pública, y no más opinión pública (...) "

Herbert Marcuse 
(Fragmento de "El hombre unidimensional", escrito a comienzos de los años 60, y uno de los libros de cabecera de los estudiantes que participaron en las revueltas del Mayo francés y sus correlatos mundiales)

Jean Gourmelin, el ignorado de la web

El título, se los concedo, es una exageración. Sin embargo, cuando uno busca imágenes del ilustrador, artista y humorista francés Jean Gourmelin (nacido en 1920) no encuentra demasiado. Más bien hay que decir que no encuentra casi nada. El 18 de junio (y hasta el 29 de septiembre) habrá una retrospectiva de su obra en el Centro Pompidou, naturalmente en Paris. Los que estén por allá, no se la pierdan. Y después nos cuentan.






Revista El Mosquito, 1890


Y después de varias horas de duda...

Daguerrotipo de Juan Bautista Alberdi (1810-1884)


Azotea de la Casa Rosada en 1905


Un gesto de sinceridad en el cementerio

Santa Fe Trail


17 de mayo de 2008

El Vaticano dice que los ETs podrían ser santos

Como ustedes recordarán, el miércoles último pedí públicamente que alguien me consiga una prueba fehaciente de la existencia de los OVNIs. Todavía estoy esperando. Sin embargo, en medio de mis invocaciones a Mulder y Scully, el Vaticano me salió al cruce. En otras palabras, la Santa Sede admite que habría vida extraterrestre e, incluso más, que las criaturas del espacio exterior podrían ser santos. Y el portavoz de esa novedad es nada menos que un argentino, el astrónomo jefe del Vaticano, José Gabriel Funes, un jesuita de 45 años que aconseja al Papa Benedicto XVI sobre temas científicos. Una de dos: o nuestro compatriota se tomó todo el vino de la misa del domingo, o los muchachos de la Santa Sede saben más de lo que dicen saber.