21 de marzo de 2018

Cuidado con lo que se confía al papel


"(...) Un día, yendo por la calle, me apercibo que no tenía en el bolsillo mi Diario. Imposible decir, en lengua humana, lo que experimenté en aquel momento: en dos palabras, lo había perdido. Fui, vine, averigüé, busqué, no dormí, no comí, pasé las penas del Purgatorio. Todo fue inútil, pagué la pena de mi pecado: porque hay cosas que ni ebrio debe un hombre discreto confiar al papel (...)"

Lucio V. Mansilla
(en la carta a Mariano de Vedia, publicada en "Tribuna Nacional" el 12 de septiembre de 1881, que abre su libro "Diario de mi vida")