16 de mayo de 2018

Cabaret: desde Isherwood hasta Bob Fosse


En 1939, el inglés Christopher Isherwood publicó "Adiós a Berlín", que un año después de finalizada la guerra reeditó como "Los relatos de Berlín", en los que se advertía el surgimiento del nazismo. John van Druten los adaptó en 1951 para la obra de teatro "Soy una cámara", Henry Cornelius dirigió la pelicula del mismo nombre en 1955, Joe Masteroff hizo un musical que tituló "Cabaret" (1966) y finalmente, el gran Bob Fosse, uno de los directores y coreógrafos más grandes e influyentes del siglo XX, estrenó en 1972 la película homónima con Liza Minelli en el papel de Sally Bowles, Michael York como Brian Roberts y, además de otros, Joel Grey en uno de los maestros de ceremonia mejor logrados de la historia del cine.


Sobre Bob Fosse se puede decir que casi no hay director, entre los modernos, que no le deba algo. Sólo basta recordar la estupenda, inigualable escena final de "Cabaret", cuando Liza se va caminando. Dando la espalda a la cámara, levanta la mano derecha y mueve los dedos como despedida, en lo que es un pasaje cumbre de la pantalla grande. Se me ocurre agregar que quien no vió la filmografía completa de Bob Fosse (apenas cuatro películas: "Sweet Charity", "Cabaret", "Lenny" y "All That Jazz") tiene una deuda pendiente con el cine. Y a continuación un breve texto del iniciador de esta conmovedora historia:


" (...) A veces hablabas del amor de un modo que demostraba que se trataba de una experiencia personal. Te veo sentada en el crepúsculo de una tarde de invierno, con los dedos extendidos ante el fuego, contemplándolo fijamente y diciendo: "No, Stephen; no empieza así; no es cuando dos personas se sienten atraídas, sino en el momento en que comprenden que son distintas, tan distintas que resulta terriblemente doloroso, casi insoportable. Es como el polo Norte y el polo Sur. Es imposible estar más alejados, pero al mismo tiempo no puede haber dos puntos más cercanos en la superficie terrestre, porque entre ambos existe un eje y todo gira a su alrededor (...)"

Christopher Isherwood
(Fragmento de "El mundo al atardecer")