22 de septiembre de 2019

Karen Jerzyk y su astronauta solitario


Hace un par de años, Karen Jerzyk compró un auténtico, antiguo y usado traje espacial de gran altitud, y decidió a recorrer mundo tomando fotos de mujeres con el atuendo. Hay escenas en las que el astronauta se vincula, muy ligeramente, con el entorno, pero en líneas generales lo que prima es la soledad, una gran soledad. La artista hace fotos desde muy chica, creció en una familia que le inculcó el buen cine y las manifestaciones más sofisticadas de la cultura, y hasta estudió teatro. Pero aunque tomaba fotos desde tiempo atrás, en el 2011 falleció su padre y ella dejó de sacar fotografías durante tres meses. Lo que siguió a eso, ella misma lo cuenta así:

"Algo me hizo ´clic´, y lo que había sido la experiencia más horrible en mi vida de alguna manera resultó ser una bendición, aunque agridulce. Vi las cosas de manera diferente. Me sentí diferente. Estaba usando mis fotos para terapia, pero no sólo por la muerte de mi padre, sino para hacer frente a todo lo que me había sucedido en la vida. La intimidación, la soledad, el sentimiento de no pertenecer. Puse todo esto en mi trabajo. En mis días más oscuros, cuando la gente sugería torpemente que visitara a un terapeuta, ignoraba sus recomendaciones y vertía cada gramo de sentimiento en mis fotos. La fotografía literalmente me salvó la vida. Y aquí estoy hoy, una niña más feliz aprendiendo a canalizar sus sentimientos en visiones para compartir con todos los que entienden y aprecian mi trabajo"