30 de marzo de 2018

Tolstoi tiene derecho a morir en paz


En 1910, mientras León Tolstoi se debatía entre la vida y la muerte en Astepovo, algunos periodistas italianos se burlaban de él. Giovanni Papini, indignado, escribió una defensa de la que transcribimos un fragmento a continuación:


"Después de más de ochenta años de vida, después de más de cincuenta años de fatiga literaria, después de más de treinta años de misión cristiana, León Tolstoi tiene derecho a morir en paz. Tiene derecho a morir como quiera y donde quiera. En su yacija de asceta patriarcal o en la cama de hierro de una estación alejada. Sólo, como Moisés profeta, o rodeado del patético círculo de llorones, con bendición ortodoxa o sin ningún tipo de bendición. Este hombre ha vivido en todos los sentidos de la palabra vivir y tiene derecho a morir de que su corazón y su destino le dicten. Este hombre ha sido tan grande que los más grandes; es más: por la duración y la importancia de su vida ha sido más que un hombre, de manera que los medios charlatanes y garrapateantes deberían sentir la estrictísima obligación del silencio perfecto ante un final que no es solamente el final de una respiración y de un cuerpo (…)"

Giovanni Papini