18 de junio de 2017

Robó un banco, no huyó y se dejó atrapar


Un hombre de 71 años llamado Lawrence John Ripple se convirtió en noticia a nivel mundial, luego de explicar el motivo por el cual intentó asaltar un banco en la ciudad de Kansas, Estados Unidos. El estrafalario sujeto amenazó al cajero y le pidió que le diera todo el dinero que tenía. Sin embargo, el empleado bancario quedó sorprendido al ver que Ripple, después de recibir el dinero, se sentaba en uno de los sillones del vestíbulo para esperar la llegada de la policía y el inevitable arresto.

Como resulta evidente, el hombre fue detenido y enviado ante un juez federal para declarar. Fue en la sala del juzgado cuando recién le confesó al magistrado que su intención nunca fue asustar al trabajador del banco y que, en realidad, lo que anhelaba era que lo enviaran a prisión para librarse de seguir... ¡¡¡ viviendo con su esposa !!!. Ripple fue operado del corazón hace un par de meses, lo cual lo llevó a una profunda depresión que provocó que la convivencia con su mujer se convirtiera en "insoportable", por lo que no encontró mejor manera que "librarse" de ella al ser enviado a la cárcel. Lo triste es que las autoridades lo condenaron a seis meses de... ¡¡¡ prisión domiciliaria!!! O sea, el peor de los castigos.