22 de julio de 2016

Una langosta de 110 años fue salvada de terminar en la parrilla


Larry, una langosta viva de 110 años y 6,8 kilos de peso, fue salvada de ser cocinada en un restaurante al norte de Miami, gracias a que un grupo de ambientalistas pagó 300 dólares por el animal. Ahora, en lugar de terminar en el menú, Larry va camino a las aguas frías de Maine, en el estado de Nueva Inglaterra, en la costa noreste de Estados Unidos, donde tendrá una segunda oportunidad gracias al grupo iRescue Wildlife.

La longeva langosta fue capturada y vendida a Joe Melluso, propietario del restaurante Tin Fish, quien planeaba servirla con sus correspondientes salsas. Fue entonces que intervino la entidad ambientalista y varios empresarios que, teniendo conocimiento del caso, adquirieron el crustáceo y corrieron con los gastos del envío de Larry a su hábitat natural. Amir Rossi, propietario de la compañía Royal Auto Brokers, comentó que llamó por teléfono al propietario del local para preguntarle si contribuiría de alguna manera para salvar la vida de la langosta, pero que Melluso le respondió que no sabía si reírse o pensar que estaba loco.

Otro de los salvadores de Larry, Brooke Estren, señaló que lo primero que hicieron fue humedecer una toalla en agua con sal y envolver a la langosta para transportarla viva hasta el Maine State Aquarium, donde ahora tendrán que decidir si liberan a Larry en el mar o le dan refugio en el acuario.