11 de mayo de 2016

La Santa Inquisición en una parroquia de Zárate


Por Humberto Acciarressi

Cada tanto, el pensamiento medieval se instala, así sea tímidamente, entre las noticias referidas a la corrupción sin límites del gobierno kirchnerista y los ex funcionarios de los cuales quedan pocos sin procesar por un lado, o esa mala telenovela que protagonizan Federico Bal y Barbie Vélez, herederos mediáticos de la fama de sus padres. En esta oportunidad, un cura que parece haber viajado desde los tiempos de Torquemada en una máquina del tiempo quedó en el centro de una polémica de tal magnitud, que tuvieron que ponerle custodia policial. El hecho tiene lugar en Lima, localidad del partido bonaerense de Zárate, y particularmente en la parroquia San Isidro Labrador. El cura, un fiel representante de la Santa Inquisición, se encargó con carteles, folletos y palabras en informar que prohibía asistir a la iglesia a las mujeres con jeans o calzas. Si esto ya no fuera una aberración medieval, el párroco hace especial hincapié en nenas de ocho y nueve años.

Este heredero de quienes en otros siglos quemaban mujeres, no goza del apoyo de la feligresía, aunque algunas pacatas que se trabajan un lugar de privilegio en el Cielo le dan la razón con comentarios como "la iglesia no es un boliche". Son las menos. La mayoría se hizo escuchar en todos los medios locales y nacionales, con afirmaciones que incluyen acusaciones de subido tenor entre los dichos de Carlos Scarlata. Por ejemplo, éste le habría dicho a una madre que su hija de nueve años lo excitaba, con la frase: "¿Usted que se cree? Debajo de esta sotana hay un hombre". El medio local Zárate Alerta difundió los afiches de la "ropa permitida" (ropa suelta, sin escote, con mangas y la falda debajo de la rodilla) y la "ropa prohibida" (minifaldas, shorts. jeans, ojotas, etc). Como cualquier bondi lo lleva bien, el cura también redactó un folleto en el que impide que entren hombres con gorros, ojotas, musculosas y pantalones cortos.

También se ha indicado que Scarlata ve a las nenas como "provocativas" (recordé aquel comentario del entonces premier italiano Berlusconi, cuando justificó las violaciones dado que las mujeres "andan con jeans que provocan"). Además, señalaron otros feligreses, el párroco no bautiza a hijos de madres solteras o de padres separados. Incluso le pidió a una señora que como su hija de ocho años "tiene el busto grande", cuando la mande a catecismo le ponga una faja para que no excite a nadie. Casi no hace falta aclarar que los fieles ya están juntando firmas para que el cura sea enviado a otro lado, cuando recién ha transcurrido un año de su llegada a la diócesis de Zárate-Campana. En el curso de un reportaje de TN, el cura se molestó con el periodista y concluyó con un "déjeme en paz". Hubo quienes le gritaron que vaya al psicólogo. Yo le haría un exorcismo.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)