13 de mayo de 2016

James Clerk Maxwell y la primera fotografía en color


Por Humberto Acciarressi

Los historiadores cuentan que aunque la fotografía color fue estudiada durante casi todo el siglo XIX, uno de los principales problemas era que las emulsiones disponibles carecían de la sensibilidad para las luces roja y verde. Ese asunto permaneció hasta que en la universidad King’s College, en Londres, se tomó la primera foto a color permanente. La imagen -de una cinta de tela escocesa que parece el dibujo mal hecho de la cara de un conejo- fue tomada durante una clase de física sobre la teoría del color dictada por el profesor escocés James Clerk Maxwell, el 17 de mayo de 1861. Esa primera imagen capturada por Thomas Sutton, colaborador de Clerk Maxwell, está compuesta de tres imágenes en blanco y negro, cada una de las cuales fue tomada a través de tres filtros rojo, verde y azul, respectivamente.

Hay que destacar que las transparencias son proyectadas a través de tres filtros parecidos para crear la foto a color. El método -que separa los colores en magenta, cian y amarillo- es utilizado por algunas de las cámaras digitales actuales para capturar la luz, ahora que se cumplen 155 años de aquel acontecimiento cumbre en la historia de la fotografía. Lo cierto, sin embargo, es que fue un relevante hecho científico, pero el método no sólo no era práctico, sino escasamente comercializable. Fue recién unos años más tarde cuando el químico y fotógrafo Hermann Wilhelm Vogel logró ampliar la capacidad sensible de las emulsiones y trabajó bastante tiempo en el asunto. Sin embargo este alemán no tuvo la suerte de obtener una respuesta plenamente pancromática, datada en 1900, porque se murió dos años antes.

Pero retornando a Maxwell hay que señalar que su fama trasciende en mucho a la primera fotografía en color. Fundamentalmente es conocido por el desarrollo de la teoría electromagnética clásica, al punto que es considerado el segundo más importante en la materia luego de Isaac Newton. Por otro lado es tenido como el creador de la teoría cinética de los gases. Sus trabajos en el ámbito de la fotografía y el logro que motiva esta columna por el aniversario, fue producto de uno de los entretenimientos de los ratos libres de este científico escocés. Y digamos la verdad, aunque su obra central sea críptica para la mayoría de los mortales, su trabajo en materia fotográfica fue revolucionario en el más amplio sentido del término.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)