12 de marzo de 2016

Los orígenes del rock argentino en clave sinfónica


Por Humberto Acciarressi

Este año se cumplen cincuenta años de la grabación del simple "Rebelde" del lado A y "No finjas más" del B, de Los Beatniks (Moris, Pajarito Zaguri, Javier Martínez, Jorge Navarro y Antonio Pérez Estévez), que algunos consideran el origen del rock argentino cantado en español, aunque es posterior al pop de El Club del Clan y llegó un año después del álbum "Los gatos salvajes", que matizaba temas en inglés y castellano. No es mucho lo que se sabe de aquel hito histórico de nuestra música, pero tampoco es el tema de esta columna. Sí podemos señalar que de aquel sencilo apenas se vendieron 200 copias, las fotos promocionales del grupo con sus integrantes semidesnudos fueron censuradas por la dictadura de Onganía, los músicos encarcelados y la banda disuelta al poco tiempo. Por ahora digamos que temas del propio Pajarito, Javier Martínez y Moris integran un listado de las catorce canciones icónicas de aquellos años de fines del 60 y comienzos del 70, que con idea y orquestación de Gustavo Gregorio, la dirección orquestal de Claudio Ianni y la Orquesta Sinfónica de Kiev, forman parte del nuevo y excelente CD "Rock argentino en estado sinfónico".

La producción del disco, encabezada por Néstor Puppo, fue realizada en varias ciudades, algunas tan dispares como Kiev, en Ucrania, y Los Angeles, además de Buenos Aires y Madrid. Al margen de los 48 integrantes de la Sinfónica de Kiev, participaron 31 músicos y cantantes invitados, entre ellos Gustavo Santaolalla (quien confiesa que jamás había cantado con una orquesta, aunque "secretamente siempre lo había deseado"), Litto Nebbia, Carlos Mellino, Miguel Cantilo (que señala que "se ha logrado dar un marco orquestal a canciones que surgieron hace mucho, de una sola guitarra, en una plaza o un garage"), Moris, Claudia Puyó, Emilio del Guercio, Ciro Fogliatta, Alejandro Medina, Ricardo Soulé, Willy Quiroga, Luciano Napolitano, Gabo Ferro, Kubero Díaz, Rubén Goldin, Botafogo, Bernardo Baraj, Carlos Cutaia, Ariel Rot, Rodolfo García, entre otros. En lo referido a Gustavo Gregorio, entre otras cosas señala que el disco es un homenaje a un rock que fue pionero en toda América, para lo cual eligió el camino sinfónico, centrado en "catorce himnos argentinos de los años 60/70, con un matiz diferente en cuanto a instrumentación y timbres sonoros".

El crecimiento del rock argentino en estas cinco décadas, la aparición de grupos y solistas nacionales que lo llevaron e influenciaron a todo el mundo iberoamericano, determina que casi todo el repertorio del CD haya quedado como congelado en el tiempo hasta ahora. Estas versiones sinfónicas las sacan de ese estado y las vuelven a poner en movimiento, especialmente a las menos recordadas. Otras -de esas que parecen irremplazables en sus versiones originales- demuestran que una reversión muchas veces viene bien. Los catorce temas han sido muy bien seleccionados, lo cual no es fácil. Por ejemplo, de la primera época del flaco Spinetta, es decir de "Almendra", está "Muchacha ojos de papel" en la voz de Rubén Goldin, mientras que de su segunda banda, "Pescado Rabioso", tenemos "Post-Crucifixión", ahora en la garganta de nuestra Janis Joplin, Claudia Puyó. Asimismo, el propio Litto Nebbia vuelve a cantar "Madre escúchame", que integró el Lado A del primer LP de Los Gatos en 1967. "El momento en que estás (Presente)", canción de proa de "Vox Dei", ahora en tono sinfónico y de nuevo por Ricardo Soulé (acompañado por su hijo Gabriel), da un salto desde aquellas versiones del simple "Caliente" editado por Mandioca y del LP "Cuero Caliente" cuando la primera discográfica ya había quebrado.

Una de las perlas del CD es "Nunca lo sabrán", de Pappo (anterior a Pappo´s Blues y sólo editada en compilados), en las voces de su hijo Luciano Napolitano y Willy Quiroga. También destacamos "Violencia en el parque" (luego prohibido por la dictadura), del disco "Brumas" de Aquelarre, obviamente por el mismo Emilio del Guercio, y hay que hacer lo mismo con "Avenida Rivadavia", del primer LP de estudio de Manal, de 1970, interpretado por Alejandro Medina. También integra el CD la canción "Te quiero, te espero", de Arco Iris, cuando Gustavo Santaolalla estaba lejos de imaginar que con el tiempo ganaría dos Premios Oscar por su música. Sobre cada tema podría escribirse una columna. Cuatro de ellos vuelven a ser interpretados por sus autores: "¿Dónde va la gente cuando llueve?" por Miguel Cantilo, "Del gemido de un gorrión" por Carlos Mellino, "Una manera de llegar" por Kubero Díaz y Miguel Cantilo y "Muchacho pronto amanecerá" por Moris. Completan el disco "¿Nunca te miró una vaca de frente?" de Miguel Abuelo, cantada por Gabo Ferro, y "Un camión de rockanroll", de Pajarito Zaguri, en la voz de Ciro Fogliatta. En síntesis, un material de lujo para melómanos y amantes del rock argentino.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)