2 de marzo de 2016

Aún puede visitarse la muestra "Early Stones" de Michael Cooper


Por Humberto Acciarressi

Pasada la rolingmanía de los últimos días, el viernes, sábado y domingo a partir de las 14 en la Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131), aún podrá visitarse la muestra, ampliada, "Early Stones", la itinerante exposición de fotos del legendario Michael Cooper, tomadas entre los años 1963 y 1973. La misma, como seguro sabés, está basada en el libro "Early Stones. Fotografía legendarias de una banda en ascenso", pertenecientes a una etapa clave de la big band. El artista fue uno de los primeros en acercarse a los Rolling Stones. Incluso antes que el beatle George Harrison recomendara a Jagger y compañía al jefe de música popular de Decca, el mismo que los había rechazado a ellos. El tipo no quiso mandarse la segunda macana histórica y así los Rolling saltaron a la consideración pública. Y para entonces, Cooper ya estaba junto a ellos y les tomaba fotos.

En 1992, el libro fue publicado originalmente en Nueva York, con fotos desconocidas de los Stones y textos como el de Keith Richard, gran amigo del fotógrafo. Varias veces escribimos sobre este artista que siempre estuvo donde tenía que estar en el momento justo. Dejó las mejores imágenes de la generación beat literaria, del rock and roll, el hippismo y la psicodelia, así como de las manifestaciones en Chigaco y Londres contra la guerra de Vietnam. Fotografió a Andy Warhol, a Twiggy, a Marcel Duchamp, a René Magritte, a Yoko Ono, a Allen Ginsberg, William Burroughs y Jean Genet, entre otros. Hizo la célebre tapa del LP "Sus majestades satánicas", de los Stones. Pero fundamentalmente es el autor de la foto de portada más famosa de la historia: la de "La Banda del Sargento Pepper’s" de los Beatles.

Quienes lo conocieron -todas las celebridades que te puedas imaginar- dicen que siempre andaba con la cámara colgada. Cooper murió muy joven, a los 32 años por una sobredosis de heroína, en lo que se consideró un suicidio debido a la muerte de su pareja Ginger. Además de las fotografías de los Stones y de las que someramente mencionamos, a su fallecimiento en 1973 el artista dejó 70 mil negativos, que aún guardan secretos que daría gusto chequear, y que quedaron a cargo de su hijo Adam. Para finalizar, cabe recordar que a la muerte del fotógrafo alguien que sabía bastante del asunto señaló: “De todos los fotógrafos que existen, Michael ha sido por lejos el que mejor documentó esa magnífica década, y quien entendió realmente qué significaron aquellos años sesenta y aquellos juveniles sueños de futuro”. El autor de la frase fue John Lennon.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)