25 de febrero de 2016

Un homenaje al Instituto Di Tella en el Bellas Artes

ROMERO BREST EN EL "SILLON DI TELLA"
Por Humberto Acciarressi

Esta historia, curiosamente, arrancó en la comuna italiana de Capracotta, en la región de Molise, en 1892. Allí y en esa fecha nació Torcuato Di Tella, que por esas cosas de las inmigraciones que poblaron la Argentina llegó a los 13 años a nuestro país. Ya de pibe, este "tanito" era un creativo inquieto y amante de las aventuras. En ese marco se embarcó para Italia en 1914 para participar en la Primera Guerra Mundial y retornó a Buenos Aires en 1918 para anotarse en la UBA, convertirse en el fundador de la Sección Industrial Amasadoras Mecánicas, que todo el mundo conoce como SIAM, y cultivar su amistad con Enrique Mosconi, el pionero de la explotación petrolífera argentina. Entre esa época y su muerte en la patria adoptiva, Torcuato Di Tella ayudó a la lucha antifascista, trajo a su fábrica a partisanos que peleaban contra Mussolini y debieron emigrar de la península mediterránea, fue representante argentino en la OIT y tuvo dos hijos, Guido y Torcuato. En 1958, a una década de su fallecimiento, su familia fundó el Instituto Di Tella, para la promoción de los artistas locales.

Vanguardista en las ciencias y en las artes, con destacados directores y referentes en cada una de sus áreas, por ese centro pluralista pasaron artistas como Alberto Ginastera (titular del Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales), Marta Minujin, León Ferrari, Edgardo Giménez, Gerardo Gandini, Gyula Kosice, Federico Peralta Ramos, Les Luthiers, Antonio Seguí, Clorindo Testa, Roberto Villanueva (a cargo del Centro de Experimentación Audiovisual) o sociólogos, economistas, ensayistas, críticos e historiadores de la talla de Jorge Romero Brest (a cargo, entre otras cosas, del Centro de Artes Visuales), Enrique Oteiza (director ejecutivo del Di Tella durante una década), Juan Carlos Torre, Natalio Botana, Tulio Halperín Donghi, Ezequiel Gallo, Rolf Mantel, Héctor Diéguez, entre muchos otros más. El Di Tella, como tantas otras entidades que promovían la cultura, sufrió la censura del gobierno de facto de Onganía. Una de las últimas fue la muestra "Baños públicos" de Roberto Plate, en la que el público pintaba grafitis que molestaron a los censores. El Instituto fue cerrado en 1970.

Ahora, precisamente en el marco de la exposición antológica "Buenos Aires-Paris-Buenos Aires" de Roberto Plate, el Museo Nacional de Bellas Artes (Avenida del Libertador 1473), entre el 2 y el 8 de marzo se llevará a cabo el ciclo "A medio siglo del Di Tella" (ignoro qué fecha se toma para ese nombre, dado que no coincide ni con el inicio ni con el cierre). Lo cierto es que en esta merecida evocación tendrá algunos hitos como el reportaje público que Rodrigo Alonso le hará el 2 de marzo a las 19 a Marta Minujin; o el que tendrá a su cargo Catalina Dlugi a Kado Kostzer bajo el tíitulo "La generación Di Tella y otras intoxicaciones" el 3 de marzo a las 19. Asimismo, el viernes 4 a las 19 habrá una mesa redonda en la que debatirán Eduardo Costa, María José Herrera y Ernesto Arellano. Los días 5,6 y 8, de 17 a 20 en las escalinatas del museo, habrá intervenciones performáticas de Natacha Berezan, Luciana Demichelis, Victoria Keriluk, Gustavo Slep, entre otros. Además, el 7 de marzo a las 19.30, en el Auditorio Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes (Avenida Figueroa Alcorta 2280), se proyectará la película "Invasión", de Hugo Santiago Muchnick, escrita por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. En síntesis, un rico homenaje al instituto que revolucionó la cultura en la década del 60 argentina.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)