16 de enero de 2016

#ElBolicheDeBoudou, la nueva mancha del ex vicepresidente


Por Humberto Acciarressi

Historiadores, ensayistas, curiosos y hasta el gran público, hace rato que se rompen la cabeza para encontrar un funcionario más corrupto, inconsistente en términos políticos y caradura que el ex vicepresidente Amado Boudou, multiprocesado y fiel reflejo de lo que fue el espacio que lo contuvo: una entelequia que -cada vez menos- vive una ficción como se han visto pocas en el mundo contemporáneo. Acomodado y acomodador (desde su ex novia mediática hasta los ñoquis que dejó en el Senado), el chico preferido de la ex presidente Cristina Fernández, el ídolo de una juventud que lo único que tuvo de revolucionaria fue hacer poderosa a la industria de los celulares de última generación, el pituco que pasó de la UCD al cristinismo para convertirse en el "héroe" de los que viven del Estado, alternó sus andanzas para quedarse con la máquina de hacer billetes con sus "guitarreadas" con los ya conversos integrantes de La Mancha de Rolando.

Además de lo mencionado (es decir unas líneas de un vasto volumen) este ex funcionario que fue "escondido" durante tramos de la campaña del Frente Para la Victoria, reapareció en esas autodenominadas "plazas de la resistencia" con otros a quienes despegaron de las tetas del Estado, y ahora se encuentra con permiso judicial en Miami. Todos recuerdan cuando Boudou utilizó recursos del fondo rotatorio del Senado de la Nación -limitados para situaciones de emergencia debidamente fundadas- para comprarse muebles italianos, londinenses y estadounidenses, y aparatos de iluminación para pocos adinerados del mundo. Ese asunto -uno de los tantos- fue mandado a archivo por el juez Norberto Oyarbide, el del anillo de 250 mil dólares y los prostíbulos arropados por el poder, el que subió en dudoso estado al escenario con la "Mona" Jiménez, el de los más de cuarenta pedidos de juicios políticos en su contra, uno de los cuales fue por declarar legal el incremento del 148% del patrimonio del matrimonio Kirchner cuando los números no cerraban ni por casualidad.

El asunto es que ahora, el ex vicepresidente volvió a poner en ridículo a la Argentina en el mundo. Justo días después que se descubriera que mantiene desde el 2002 su puesto de director ejecutivo en el ANSES (de donde pidió licencia para ser ministro de Economía y luego vicepresidente de la Nación), con un sueldo que supera los cien mil pesos mensuales, además de estabilidad laboral, Boudou está de nuevo en el ojo de la tormenta. El nuevo presidente del Banco Nación, Carlos Melconian, se llevó una sorpresa cuando, luego de hacer forzar la puerta de un gran despacho que había sido del ex vicepresidente de la República, encontró una especie de piringundín, con globos plateados como los de "Fiebre de sábado por la noche", otros psicodélicos y de colores, y aparatos de música. Dicen que Boudou utilizaba el lugar en sus ratos de ocio. Melconian, sin eufemismos, definió el lugar como "un boliche bailable". Como suele ocurrir, las redes sociales estallaron con memes y el hashtag #ElBolicheDeBoudou y similares. Si no hubieran dejado un país a la miseria, sería un blooper divertido.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)