16 de diciembre de 2015

Moria Casán no pega una y no me importa


Después de compartir el bunker kirchnerista con otros jetones mediáticos, las elecciones las ganó Mauricio Macri, Cristina Fernández se fue a su millonario ostracismo patagónico y la diva se quedó pedaleando en el aire. Luego viajó a Paraguay para arreglar aquel asunto de las joyas robadas que le impedía salir de la Argentina por un pedido de captura internacional de Interpol y fue a parar a una celda. Cuando la llevaron esposada como en un capitulo de "La ley y el orden", y luego de los trámites de rigor, descubrieron que tenía en su billetera unos gramos de cocaína, que dijo eran para consumo personal. Para colmo de males, declarada hincha de Boca, en la prisión paraguaya se enteró del triunfo de River y el pase del "Millo", en Japón, a la final de la Copa Mundial de Clubes. Y como frutilla de torta, a la vedette le sacaron una foto en su celda, en la que parece estar esperando la inyección letal. Como señalamos, Moria Casán no pega una. Y me importa un bledo.