24 de diciembre de 2015

Cuando el mafioso Licio Gelli fue condecorado por Juan Perón


Por Humberto Acciarressi

Días atrás, con más años de los que debería haber vivido, murió Licio Gelli, el capomafia de la logia Propaganda Due (la tristemente célebre P2), una de las organizaciones más siniestras que se recuerdan. Ya se habló mucho, antes, durante y seguramente después de su muerte, de este personaje que se jactaba de haber sido Camisa Negra bajo la dictadura de Mussolini, agente de Francisco Franco después del levantamiento en Marruecos contra la República Española y enlace del espionaje fascista en la Alemania hitleriana durante la Segunda Guerra Mundial. Una vez concluido el conflicto, y gracias a su militancia anticomunista, tuvo un papel destacado durante la llamada Guerra Fría, y fue en esas tareas que un día conoció en Venezuela a Juan Domingo Perón, a su nueva novia Isabel Martínez (quien trabajaba en el cabaret Happy Land), a Raúl Lastiri y al guardaespaldas José López Rega. Para decirlo con todas las letras: tres presidentes argentinos (uno de ellos de transición) y el futuro creador de la siniestra Triple A.

Sólo vamos a ennumerar algunos de los datos que jalonaron la vida de este fascista. Por ejemplo, los escándalos de Licio Gelli en Italia, sus vinculaciones con el Banco Ambrosiano (aquel que manejaba "el dinero de Dios" y financiaba a dos puntas a las Brigadas Rojas y al fascismo "negro" de la península), el papel de Roberto Calvi (el que en su momento se dijo que se suicidó colgándose de un puente de Londres con los bolsillos llenos de piedras), la famosa Operación Gladio, la caída de premier italiano Arnaldo Forlani vinculado a la mafia calabresa, los atentados en las estación de trenes de Bolonia, la muerte de Aldo Moro e, incluso, el crimen del director de cine Pier Paolo Pasolini. Experto en pegar el grito en un lado y poner los huevos en otro, como el tero, Gelli caminó a dos aguas y fue por eso que en 1970 comenzó a dirigir la P2, que ya integraba desde mediados de los años 60.

Este personaje siniestro había vivido en la Argentina después de la guerra e incluso se había casado en nuestros pagos. Con varias condenas encima, pero antes de ser apresado en Europa por sus crímenes, durante el último gobierno de Perón, después del interinato de Lastiri que siguió al "golpe" del líder contra una de sus "mascotas preferidas", el presidente Héctor Cámpora, y antes de la asunción de la viuda Isabel, Licio Gelli fue condecorado por el peronismo con la más alta distinción argentina, la Orden del Libertador San Martín, en un caso muy poco explicado, tal vez debido a las convulsiones de la época que culminaron en el advenimiento de la dictadura militar. Y ya que de ésta hablamos, no sólo Perón, López Rega e Isabelita estaban en el entorno de Gelli, sino también el almirante Massera (el genocida que se reunía en Paris con los líderes montoneros para arreglar quién salía de la ESMA a cambio de apoyo) y el feroz represor Suárez Mason. Para entender ciertas cosas, siempre es necesario conocer un poco de historia.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)