21 de noviembre de 2015

El "viejo truco" del Súper Agente 86


Por Humberto Acciarressi

Pocos programas de televisión son inmunes al paso del tiempo. "El súper agente 86", a medio siglo de su primera emisión y a 45 años de su levantamiento, es uno de ellos. Entre el 18 de septiembre de 1965 y el 11 de septiembre de 1970, se filmaron 120 episodios, con un récord para el que mostró el casamiento del "86" con la "99", en una transmisión para más de cincuenta países. En la pantalla chica, Maxwell Smart, temible operario del recontraespionaje, era el mejor agente de Control, la versión ridiculizada de la CIA, en un tiempo en que la Guerra Fría le paralizaba el corazón a toda la humanidad. Y a pesar de ser uno de los mejores espías de la agencia, era un inepto total, un tipo que no controlaba ni sus movimientos más estudiados, un torpe en toda la línea. Por ese papel, Don Adams (que falleció en el 2005) recibió tres veces consecutivas (1967, 1968 y 1969) el codiciado Emmy.

Hay que recordar que Mel Brooks, mucho antes de convertirse en uno de los principales cineastas norteamericanos y junto a Buck Henry, fue el autor de "Get Smart" (que en porteño vendría a ser algo así como "Avivate" o "actuá con viveza"). La serie, como el Quijote con los libros de caballería o Inodoro Pereyra con los gauchos de nuestra Pampa, fue la más acabada sátira contra los espías reales que se sacaban chispas en las principales ciudades del mundo y se robaban unos a otros los secretos de las grandes potencias. No hay que olvidar a la agente "99" (el nombre del personaje, Susan Hilton, sólo apareció en uno o dos episodios de todos los que se grabaron), fue interpretado por la hermosa Bárbara Feldon. Se trata de una actriz que había estudiado danza desde chica, que lució sus piernas en los cabarets, que tuvo un rol secundario en "Calígula" y que ganó millones contestando sobre Shakespeare en un programa televisivo. Antes de ser la compañera del torpe "86", fue modelo y tuvo una galería de arte que quebró.

Otro de los protagonistas era El Jefe, así a secas, interpretado por Ed Platt, que había trabajado en "Rebelde sin causa" y desempeñado otros papeles en TV. Cuando el programa fue levantado, el actor nunca volvió a ser contratado. Así pasó sus últimos días hasta que un ataque al corazón lo libró de la melancolía y la miseria el 19 de marzo de 1974. Después estaban otros protagonistas como el perro K13, alias Colmillo, uno de los más tontos de la historia canina; el agente 13 (Dave Ketchum), siempre escondido en los sitios más recónditos, a pesar de la claustrofobia desarrollada desde que su madre lo parió en un ascensor; Larrabee (Robert Karvelas), que competía en torpeza con Max, lo que ya es decir mucho; o Jaime, el robot que fue construido malísimo y se convirtió en agente de Control cuando Maxwell, al tratarlo como un ser humano, lo sensibilizó hasta las lágrimas. La parafernalia de instrumentos que había en la serie, como el zapatófono o el Cono del Silencio, fueron tantos, que ameritan otra columna. Y eso es lo que haremos.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)