14 de noviembre de 2015

Aqualáctica presenta "Solsticio Machine", su tercer disco


Por Humberto Acciarressi

Esta historia se remonta a la lejana Ucrania de hace más de un siglo. Allí, una familia de músicos se fueron pasando de generación en generación los secretos del arte, que fueron a parar -muchos años más tarde- al argentino Gato Urbanski, violinista desde antes de los diez años, quien después de una larga trayectoria formó parte de la Camerata Bariloche, además de participar en varios discos del rock nacional. En 1983, cuando se radicó con su familia en la Patagonia, desarrolló la construcción de instrumentos de arco y se dedicó de lleno a la fusión de la música clásica con la étnica, desde Bach a Pink Floyd pasando por géneros musicales de la India y el folclore de otras regiones..

De vuelta en Buenos Aires, Gato fundó la escuela de cuerdas Zenerata, viajó a la India para tomar clases de sarangi (instrumento de arco de extremada complejidad), creó un sistema de amplificación para agudizar la fidelidad de los instrumentos electroacústicos, y combinó sus trabajos de ,luthería con la creación -ya hace una década- del cuarteto Aqualáctica, cuya música de altísima calidad ha sido, entre otras disciplinas, utilizada en series y películas del país y el extranjero. Y una de las características de este conjunto es que lo forman Gato con sus hijos Risco y Jaspe (los tres en violín electroacústico de cinco cuerdas), además de Leila Cherro en chello.

Ya desde el primero de sus discos ("El último sueño del guardián de los Cañones del Sol"), pasando por "El mar del tiempo" y el que presentan ahora, "Solsticio Machine", el grupo se destacó por la estupenda combinación de la tradición con la innovación, la unión armónica de sonidos a veces opuestos y una tímbrica que lo pone en una categoría aparte. Los diez temas del último CD -que será presentado este viernes a las 21 en el Teatro Xirgu, Chacabuco 875-, todos propios de padre e hijos, giran en torno a la música avant- garde instrumental que descansa en las grandes cuerdas y, como ya señalamos, se nutre de las más variadas influencias.. El resultado es un disco de alta calidad, que además integra un librito interno con obras plásticas de varios artistas.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)