14 de octubre de 2015

Los muertos que facturan y ni siquiera pagan impuestos


Por Humberto Acciarressi

Millones de personas en el mundo enfrentan, día a día, un dilema aterrador: llegar a fin de mes dignamente con sus sueldos de hambre, por supuesto aquellos que tienen la suerte de tenerlo. Pero el planeta es tan complejo e inequitativo (basta asomar la cabeza a la calle y comprobarlo), que hay muertos que siguen ganando más dinero del que nadie puede siquiera imaginar. La revista Forbes tiene una costumbre anual, que es desconcertar a los que pucherean, mostrándole las ganancias anuales de los más ricos. Pero otro de los ítems en el que se destaca al recordarnos nuestra miseria, es llevando los cálculos de los muertos que más recaudan. Y para variar, el inefable Michael Jackson se ha levantado (o mejor dicho su espíritu) la suma de 140 millones de dólares en el 2014. Una cifra nada desdeñable para quien no tiene donde gastarla.

El segundo puesto sigue siendo, a cuarenta años de su muerte, para Elvis Presley, que especialmente con la entrada a su santuario en Graceland se alzó con 55 millones en el mismo lapso que el rey del pop. Una de las novedades del top ten es Charles Schulz (palmó hace quince años), el creador de Charlie Brown y Snoopy, que si bien facturó 50 palos verdes, es de presumir que esto ya se está incrementando con el lanzamiento de la película "Peanuts" en 3D en el año en curso. No es un dato menor que la gran ventaja que tienen estas personas es que, al estar muertos, no tienen que enfrentar al fisco, ni a los mangueros que los rodearon en vida. Entre las mujeres, Elizabeth Taylor, gracias a su línea de perfumes, redondeó unos 25 millones de dólares el año pasado, y desbancó a la pobre Marilyn Monroe, que también fue superada por Bob Marley, que llegó a la suma de 20 millones (el jamaiquino vendió desde su muerte en 1981 unos 75 millones de discos).

Es interesante destacar que varios de los que integran este listado no fueron las personas más felices del mundo. A uno de los más "normales", Elvis, le encontraron durante la autopsia restos de 19.000 dosis de una veintena de medicamentos. De Michael Jackson mejor no hablar. La propia Marilyn con 17 "palitos" y John Lennon con 12 de los grandes, completan la nómina. Destaquemos que en vida, plata y fama no le faltó a ninguno de ellos aunque no todos hayan sido dichosos, lo cual parece favorecer la teoría de los resentidos, aquella que argumenta que el dinero no hace la felicidad. Si encima de todo estás muerto, eso es cierto, pero ahora ya ni siquiera un día de campo en un cuadro de Gauguin te causa felicidad, sencillamente porque nadie salvo un espiritista te invitaría. No hace falta aclarar que no son los únicos mencionados por Forbes, pero para evitarte dolores de cabeza lo dejó acá. Tampoco es cuestión de andar sufriendo.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)