18 de septiembre de 2015

Un piloto desvió su ruta para salvarle la vida a un perrito


El comandante de una aeronave de Air Canadá observó en su tablero de control un indicador que lo alertó sobre un desperfecto en la calefacción del compartimento de carga. No tuvo dudas. Inmediatamente desvió el avión de su ruta para realizar un aterrizaje de emergencia antes de cruzar el océano Atlántico ¿Cuál era el problema? En ese depósito volaba Simba, una mascota que con la falla en el sistema hubiera fallecido congelada a -60°. "Soy responsable de todas las vidas en el avión, tanto humanas como caninas", fue la explicación que dio el piloto, cuyo nombre permaneció en reserva, a la torre de control. En tierra, en el aeropuerto de Frankfurt, Alemania, el bulldog francés de 7 años fue traspasado a otro vuelo. Mientras, tras más de dos horas (una demora que le costó a la aerolínea unos 10 mil dólares) el vuelo siguió su rumbo. Finalmente, el perrito terminó sano y salvo a Toronto, Canadá, para reencontrarse con su dueño. Un ejemplo.