9 de septiembre de 2015

A más de dos décadas de su muerte, Cobain no descansa


Por Humberto Acciarressi

En unas pocas semanas, Kurt Cobain ha vuelto al escenario y no precisamente para ser recibido con pogos y aplausos. Primero fue su propia hija, Frances Bean Cobain, quien le confesó a la revista Rolling Stone que no le gusta la música grunge, que Nirvana no le mueve un pelo y que se inclina más por Mercury Rev y Oasis. En todo caso, es un síntoma de que la hija del frontman del grupo y de Courtney Love, a 21 años del suicidio del primero, el 5 de abril de 1994, es “de tal palo tal astilla”. Pero enseguida comenzaron a tomar forma las versiones de la aparición de un nuevo disco de la banda icónica de la generación X, con temas rapiñados a viejas cajas de basura domiciliaria y grabaciones caseras, todos oportunamente desdeñados por Kurt.

La mayoría de lo que irá al álbum en cuestión es la banda sonora del documental "Cobain: Montage of heck", el primero autorizado por su familia. Y de ella, especialmente de la ex punk y ahora glamorosa estrella de Hollywood, Courtney Love (acusada, en varias oportunidades y de acuerdo a las teorías conspirativas a las que muchos son tan afectos, de haber asesinado a su marido), quien pasó de los tardíos vestidos de muñeca y el rostro mal pintado (típico de películas al estilo de la genial "Blade Runner") a las campañas de modelaje para grandes marcas internacionales. Pero Nirvana siempre es una máquina de dar dividendos y nadie quiere jugar en otro partido.

De tal forma, gracias a que hay gente inteligente y con buen gusto en las cercanías de los herederos de Cobain, de la basura desechada parece que han rescatado unos covers de canciones de los Beatles, de Frank Zappa, Cher y Black Flag, entre otros. En todo caso, unas lindas perlitas para la historia del músico nacido en Aberdeen que saltó a la fama en la lluviosa Seattle, pero que parecen estar muy lejos de lo que, en su momento, significó el "Anthology" beatle. Tené en cuenta que, de acuerdo a su "Diario", Cobain odiaba haber realizado el unplugged, es decir, el disco de Nirvana que más se escucha en la actualidad. Y como si fuera poco, ahora aparecieron algunas fotografías del día fatídico en que se quitó la vida. Dicen que son inéditas. Puedo demostrar que muchas se conocían desde hace años.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)

KURT, COURTNEY Y SU ENTONCES BEBA  FRANCES