06 mayo 2015

El tango como música de cámara en lo nuevo de OTAG


Por Humberto Acciarressi

El 31 de este mes, en la Usina del Arte, la Orquesta Típica Agustín Guerrero, conocida como la OTAG, presentará su segundo disco, "XXI", especie de antología de tangos del nuevo siglo, con un aire vanguardista bien distintivo del de otros grupos. Por momentos con toques levemente dodecafónicos, hay -entre otros- temas de Pablo Agri, Diego Schissi, Sonia Possetti, y es más que notorio que el material ha sido trabajado hasta los límites de emparentar el dos por cuatro tradicional con la música de cámara. Bandoneones, violines, violas, violonchelos, piano, fagots, contrabajos, clarinetes, percusión, se encuentran tan bien ensamblados que es digno de destacar el arte de Agustín Guerrero, que con menos de 30 años ya es, además, un gran compositor. Aquellos que quieran ver en vivo a la OTAG, podrán volver a disfrutar del show el 5 de junio, cuando se presente en el Club Atlético Fernández Fierro (Bustamante 764).

En tanto, le preguntamos a Guerrero qué particularidades encuentra en este nuevo disco, a lo cual responde: "Con respecto al primero ("Resurgimiento"), la diferencia es que se nota la madurez del proyecto en todos los aspectos, sean estético, interpretativo y conceptual". En el mismo sentido, el músico añade que con esta placa "termina de consolidarse las mezcla de los elementos básicos tangueros con las técnicas de composición y sonoridades de la música culta del siglo XX. También dejamos en claro que buscamos hacer bandera del ´tango de concierto´, recopilando las composiciones del siglo XXI de diferentes creadores argentinos en actividad. O sea que además es una construcción colectiva". Para definir a la OTAG, Guerrero es contundente: "Mitad orquesta típica, mitad ensamble de música contemporánea".

Consultado sobre las características del proceso creativo, no duda en responder: "Fue lento, meditado, ambicioso y comprometido. Fueron tres años de trabajo, durante los cuales se fue consolidando el proyecto de ´XXI¨".Y en cuanto al repertorio señala que más que en las piezas pensó en los compositores (hay dos temas suyos, el que da nombre al disco y "Fragmentos") y dice en tal sentido: "Hablé con Diego Schissi y le pedí ´Milonguita´, a Sonia Possetti ´Aire de Tango´, a Fernando Otero ´Globalización´. Al resto les pedí alguna obra para este nuevo disco sin pretender conocerla de antemano. Osvaldo Suarez me pasó ´Sonambulina n° 1´, Néstor Ibarra escribió especialmente ´Tango Laberinto´, a Silvina Shifman le pedí un vals que era lo que me estaba faltando y ella lo tituló ´Un soplo la vida´ y a Pablo Agri algún tango que yo quería versionar de una forma más tradicional para no dejar fuera del disco la sonoridad tanguera más arraigada a la tradición, lo que dio lugar a ´Bailango´". Señalado esto, sólo queda disfrutar el material o su interpretación en vivo.

(Publicado en el diario La Razón, de Buenos Aires)