19 de mayo de 2015

Boca, acostumbrado a los escritorios, perdió en uno


Boca Juniors, que subió de la "B" a la "A" después de varios años gracias a un decreto, y que estaba jugando la Copa Libertadores 2015 gracias un "favor de escritorio" de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) que le sacó el lugar al legítimo dueño, Velez Sarsfield, había perdido 1 a 0 frente a River en el Monumental en el primer partido de los Octavos de Final. A menos de seis meses de ser eliminado en Semifinales de la Copa Sudamericana por el equipo "millonario" (torneo ganado luego por el mismo River), era demasiado para el xeneize volver a ser barrido de un campeonato internacional por el campeón del siglo XX argentino. De alli que, en la revancha en la Bombonera, y luego de ser bailado por la Banda que se estaba clasificando para los Cuartos de Final de la Libertadores, varios de sus hinchas le tiraron un gas quimico a los jugadores de River, con las consecuencias que ya todos conocen. Un hecho sin precedentes en la historia del fútbol. Luego, de la mano de su presidente Angelici, Boca fue a llorar a la Conmebol. Alli, a pesar de darle el partido ganado a River, por los desmanes muy bien orquestados por la parcialidad local, los dirigentes sudamericanos fueron tan benévolos con la "Bosta", que ni siquiera le suspendieron la cancha. Una vergüenza tan destacada en el mundo entero, que la FIFA -que había aconsejado suspender a Boca por varios torneos internacionales-, podría dejar al área de la Conmebol sin una plaza para el próximo Mundial de Fútbol. Todo por este equipo desvergonzado que es Boca, que tiene una historia de "escritorios" favorables y varios títulos salidos de la plata del hoy candidato a presidente Mauricio Macri. Un asco, che.