15 de marzo de 2015

Un día en la vida


Por Humberto Acciarressi

Todo aquel que escribe una columna diaria sabe que elegir tema no siempre es fácil. La cosa se simplifica cuando hay que reseñar un libro, un disco o referirse a una cuestión específica, de cualquier orden que sea. Existen momentos en los que el mundo parece paralizarse como en aquella antigua película de ciencia ficción, y las noticias son más de lo mismo. Alguna vez, con impecable prosa y maestría impar, nuestro Roberto Arlt señaló esto con mejores palabras. Pero hay oportunidades en las que los acontecimientos lo desbordan a uno, y se siente la ingrata sensación de que casi nada puede dejarse de lado, dado que -como diría un Terencio postmoderno- nada de lo humano resulta ajeno.

Se sabe que John Lennon se inspiró, para escribir el tema beatle "Un día en la vida", del disco Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, en el accidente que le costó la vida a su amigo Tara Browne, de 21 años y heredero de la fortuna Guinness, pero también en la lectura de un artículo en el Daily Mail de enero de 1967 que aludía al número considerable de baches en Blackburn, un pueblo de Lancashire. Esos dos versos y los restantes fueron tomados de las noticias de la jornada, pasados, naturalmente, por su arte poética. La revista Rolling Stone la calificó como una de las mejores composiciones de todos los tiempos. Si a Lennon no lo hubieran asesinado en diciembre de 1980 y se encontrara en la Argentina de hoy, tendría para hacer una segunda versión de su tema célebre.

Por ejemplo, se encontraría con la noticia que el kirchnerismo -que en su momento alentó a las denominadas Hinchadas Unidas Argentinas- acaba de frenar un proyecto de su candidato Scioli para luchar contra la violencia en el fútbol. O que Leo Fariña, el valijero K, volvió a cambiar sus declaraciones para favorecer al sospechado Lázaro Báez. Y mientras, como salido de una comedia, en la televisión pública, el responsable del ciclo Filmoteca, Fernando Martín Peña, apareció desnudo frente a cámaras para homenajear al lamentablemente poco recordado director Roger Vadim. Y en medio de esto nos enteramos que Gerardo Sofovich, quien hizo mucho por menoscabar a la mujer en nuestra televisión, había planeado matar a su esposa y suicidarse. O que el INADI cuestiona que el 60 por ciento de los textos escolares eviten mencionar la pobreza, y nada dice del gobierno nacional que sugiere que en la Argentina no hay pobres y que vivimos en el país de las maravillas. Pero estas son apenas unas pocas cuestiones que ameritan unas líneas. Hay días en los que el mundo se le viene encima a uno.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)