27 de marzo de 2015

El decepcionante encuentro de los Beatles con Elvis Presley


Por Humberto Acciarressi

Casi todos saben que los Beatles, en los inicios de su carrera, eran fanáticos de los "héroes" del rock and roll de entonces, entre ellos -en especial un John de apenas 16 años- de Elvis Presley. Y aunque la beatlemanía dejó atrás, e incluso en el olvido, a varios de esos precursores, el músico oriundo de Memphis siguió en carrera un tiempo más, aunque más volcado al cine que a los recitales, al punto que cuando por 1967 retomó algunos conciertos en Las Vegas, la gente seguía considerándolo el Rey. Elvis, que en 1973 protagonizó el primer mano a mano con su público a escala planetaria mediante la televisión ("Aloha From Hawaii" fue visto por más de 1500 millones de personas), murió en 1977 a los 42 años, con más drogas y medicamentos en el estómago que una farmacia.

Lo que sabemos es que Presley y el cuarteto de Liverpool se encontraron en una única oportunidad y se trató de una reunión secreta de la que apenas quedan algunas fotos perdidas por allí. Lo que se conoció más tarde es que para los Beatles, el encuentro resultó decepcionante y aburrido, según reveló oportunamente Tony Barrow, el jefe de prensa del grupo inglés en los 60. Esa reunión se llevó a cabo en la casa de Elvis en el lujoso barrio de Bel Air, en California, durante el tour que los Beatles hicieron por Estados Unidos en el verano de 1965. La cuestión arrancó mal de entrada. Cuando se vieron, el sarcástico Lennon le preguntó al Rey qué había pasado con el viejo rockero Elvis, que entonces (apenas tenía 30 años) se dedicaba casi exclusivamente a grabar las bandas sonoras de sus películas. "Lo dijo medio en broma, pero lo pensaba", reveló Barrow, que relató que Presley se rió con el comentario, pero como consecuencia la conversación resultó un poco forzada al principio.

Esta situación cambió cuando Elvis pidió que le llevaran unas guitarras a la habitación. Entonces comenzaron a zapar. "Con las palabras no tenían mucho que decirse, pero en cuanto comenzaron a tocar echaron chispas", contó el jefe de prensa. Los Beatles se lanzaron con clásicos del rock and roll, algunos de sus éxitos y temas de Elvis. Sin embargo, ese mágico momento no convenció a Ringo Starr, que medio harto de la situación se puso a jugar al billar. Todo ese incordio matizado con música concluyó cuando el coronel Tom Parker, representante de Elvis, le dio una bolsa de regalo a cada uno de los Beatles. Fue una manera elegante de decir que el encuentro había acabado. Cuando se iban, uno de ellos le comentó a los otros: "El tipo estaba totalmente fumado". Y más tarde, tratando de reflexionar sobre la reunión, concluyeron: fue un fiasco.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)