11 de febrero de 2015

Una joven actriz porno libanesa, es amenazada en su país


En Libano, a pesar de ser uno de los países menos fanatizado del mundo árabe,  que una de sus ciudadanas se haya convertido en una de las estrellas porno más populares, pone a la chica al borde de la vendetta pública."Indigna y objeto sexual" son las calificaciones más suaves que Mia Khalifa, de 21 años, recibe diariamente en las redes sociales. Además de insultos, la morocha también es blanco de amenazas de muerte que están alcanzando niveles de tentativa terrorista. Semanas atrás, un fanático internauta publicó un montaje de vídeo en el que aparece un verdugo yihadista listo para degollar a un periodista occidental, sólo que en lugar del reportero se ve a la joven Khalifa agarrada por el cuello, antes de ser decapitada.

Nacida en Beirut pero residente en Miami, a donde emigraron sus padres hace once años, saltó a la fama tras convertirse en la actriz más buscada en la página web PornHub. Sus detractores y sus defensores la han hecho famosa por "amenazar" los tradicionales tabúes. Los más conservadores la critican por el uso del "hiyab" (velo islámico que cubre la cara) cuando actúa, mientras alardea de sus tatuajes en árabe y sus orígenes libaneses, lo que muchos consideran toda una ofensa para su país. "¿No hay nada en Oriente Medio más preocupante que yo? ¿Qué tal si empiezan por buscar un presidente o luchar para contener el Estado Islámico?", criticó la actriz a través de su cuenta oficial de Twitter.