1 de diciembre de 2014

Un bunker antiatómico de la Albania comunista

Fue abierto al público el mayor búnker antiatómico de la época comunista en Albania, símbolo de la Guerra Fría oculto durante casi cuatro décadas. En la imagen se ve el despacho diseñado para el dictador de entonces y un comandante general del Ejército, en el que destaca un escritorio sobre el que reposan un teléfono codificado, que fue de los mejores sistemas de comunicación de la época, aparatos de descontaminación radiactiva, sillones y un mapa de Albania.

Camuflado entre colinas simétricas del monte Dajti, en el este de Tirana, el refugio fue construido en secreto entre los años 1972 y 1978 para albergar a la elite política y militar en caso de un ataque nuclear extranjero que nunca se produjo. Tras la ruptura con los soviéticos en 1960 y con los chinos en 1978, el paranoico dictador Enver Hoxha vivió bajo el temor constante de un posible ataque imperialista o revisionista, y para defenderse construyó medio millón de búnkeres en suelo albanés.