15 de diciembre de 2014

Las autobiografías y el bizarro proyecto de Karina Jelinek

Por Humberto Acciarressi

Desde tiempos inmemoriales, e incluyendo los diarios de relación de los conquistadores, colonizadores y cronistas de todas partes del mundo, desde Marco Polo a Antonio Pigafetta, el relato en primera persona, autobiográfico, sin los condimentos de la ficción, minucioso en la crónica, ha tenido la atracción que otras obras no han logrado. Es imposible siquiera intentar catalogarlos porque suman miles, incluyendo esas apetecibles y cordiales aventuras narradas por cortesanos y cortesanas de los reinos europeos, viajes de toda época y por región. campañas militares, escenas costumbristas, etc, por personajes como Madame de Stael, nuestro Manuel Belgrano, Giacomo Casanova, Julio César con sus "Comentarios a las Guerras de las Galias", las "Meditaciones" de Marco Aurelio, San Agustín y sus "Confesiones" en el ámbito religioso, la célebre "Vita" de Benvenutto Cellini (en la que el artista florentino cuenta, entre otras cosas, sus tremendas peleas e incluso algún asesinato).

Decíamos que las autobiografías dan tanto material, que incluso hay ensayos famosos sobre ellas, además de presuntas obras de ficción en las que los escritores no han hecho otra cosa ue encubrir su vida o aspectos de ella que no se atrevieron a poner en una primera persona real (como la novela "Los mandarines", de Simone de Beauvoir). Pero aquellas que no pretenden encubrir nada, tal vez constituyan el único género literario que no tiene frontera alguna. Insistimos, el listado es largo pero no podemos obviar el "De Profundis" escrito por Oscar Wilde en la cárcel de Reading, las "Confesiones de un opiómano inglés" de Thomas de Quincey, "Si esto es un hombre" de Primo Levi, "Memorias de un nómada" de Paul Bowles, la incomprable "Autobiografía de Alice Toklas" de Gertrude Stein, el "Confieso que he vivido" de Pablo Neruda, las "Memorias" de Lorenzo da Ponte, la "Aubiografía" de Mark Twain, "Groucho y yo", de Groucho Marx, "La linterna mágica" de Ingmar Bergman... El listado es infinito en el más puro concepto borgiano.

Todo esto se le ocurrió al autor de estas líneas cuando se enteró que...¡¡¡ Karina Jelinek !!! está a punto de escribir sus memorias. Y como si fuera poco, aún siendo casi iletrada, sostiene que su vida es "muy especial". Lo bizarro de esta chica es maravilloso. La ex de Fariña, la autora de la frase "lo dejo a tu criterio", la muchacha de la voz de muñeca Barbie, va a prodigarle al mundo de la literatura su autobiogrfía. Y me aseguran que no es chiste aunque tenga todas las características. En los párrafos precedentes te dimos un somero listado de brillantes relatos autobiográficos, hecho al azar de la memoria. Nadie puede privarte de leer (ja, es realmente divertido) lo que escriba Karina Olga, pero no le haría mal a tu formación cultual comenzar por algunos de los libros mencionados. Aunque cada uno es dueño de hacer de su cerebro un repollo

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)