11 de diciembre de 2014

Hunter Thompson y su gran amistad con Johnny Depp

Por Humberto Acciarressi

Es cierto que todavía queda mucho por decir sobre la obra de Hunter Thompson -lo cual es altamente alentador, ya que eso nos permite imaginar futuras y atrayentes lecturas-, pero hay que admitir que el periodismo gonzo que inventó (o re-inventó, ya que no hay nada nuevo bajo el sol- y del que fue un pilar hasta su muerte, aún no se ha extendido lo suficiente (sigue siendo un artículo de culto), en una época en la que nuestra profesión anda cerca del subsuelo. Lo cierto es que Hunter Stockton Thompson comenzó a convertirse en un periodista de culto cuando escribió aquel artículo ahora famoso titulado "El Derby de Kentucky es decadente y depravado" para una revista deportiva casi desconocida. Ese escritor y reportero nacido en Louisville en 1937 y muerto en Colorado en el 2005, a los 67 años, tuvo -sin embargo- su época de gloria en vida. Un lujo que no todos se dan, y menos si se considera la personalidad del sujeto.

Autor de libros como "Pánico y locura en Las Vegas", "Los Angeles del Infierno", "Días de Ron", "Mescalito", y varios etcéteras, cuando se voló la tapa de los sesos, la Rolling Stone -dónde fue periodista estrella- publicó la que sería su nota de despedida. En ella, breve, decía entre otras cosas: "No más juegos. No más bombas. No más caminar. No más diversión (...) Relájate: esto no va a dolerte". Sus cenizas fueron disparadas al cielo con un cañón que él mismo había diseñado, en el campo de su casa fortificada de Woody Creek, mientras por altoparlantes se oía "Mr. Tambourine Man" de Bob Dylan. Su gran amigo Johnny Depp pagó la ceremonia, en la que también estuvieron -entre otros- Bill Murray y Sean Peen. Si buscás bien, en la web anda dando vueltas la ceremonia, uno de los rituales funerarios más insólitos que se han visto.

Johnny Depp, que trabajó en la película basada en el libro "Pánico y locura en Las Vegas" (definido como "una abrazadora sensación épica" por Tom Wolfe), conoció a Thompson en la navidad de 1994, cuando visitó el pueblo donde vivía el escritor a quien admiraba. No hace mucho recordó que lo esperaba en un bar cuando se produjo como un flash en el local mientras se acercaba a la mesa: "El caballero sureño me dijo que su nombre era Hunter y me preguntó cómo estaba. Eso fue todo. Desde ese instante fuimos inseparables. Si estábamos lejos, hablábamos por teléfono todo el tiempo". El actor y sus colegas Murray, Peen y unos pocos más, fueron en cierto sentido quienes lo convirtieron en un autor de culto en varios círculos. Depp interpretó a Thompson (Raoul Duke en la ficción) en "Pánico y locura en Las Vegas" (el argumento es como dos artículos para diferentes revistas, una sobre una carrera de motocross y la otra una convención sobre drogas, termina convirtiéndose en el más alocado, paranoico, crítico, salvaje y extraño viaje de dos periodistas). La adaptación cinematográfica, dirigida por Terry Gilliam y en la que también trabaja Benicio del Toro, es de 1998, cuatro años más tarde del encuentro de Depp y Hunter.

Depp también es la voz en off del documental "Vida y hazañas del Dr.Hunter Thompson", produjo y trabajó en la adaptación de otro libro de Thompson, "Diarios de ron" (que el periodista, que había abandonado el manuscrito, publicó por sugerencia del actor), y en cuanto homenaje se le realice al escritor sureño, que entre sus cosas más queridas guardaba recortes sobre los avances actorales de su amigo, de quien estaba orgulloso. De tanto en tanto lo llamaba -según palabras de Depp- "para que lo acompañara cuando él sentía la necesidad de salir a vagar y explorar el mundo. Me decía `Coronel Depp´. Y todo lo que hacíamos era una locura. Extraño estar sentado con él y ver cómo se encabritaba por algún partido o cosas así. Extraño todo". Habría que decir más sobre esta amistad entre dos seres tan especiales, y no faltará oportunidad para hacerlo.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)

BENICIO DEL TORO, HUNTER THOMPSON Y JOHNNY DEPP