15 de noviembre de 2014

Los luthiers del país tienen su fiesta anual

Por Humberto Acciarressi

"Luthería en Buenos Aires 2014", un clásico cultural anual de la ciudad de Buenos Aires, se llevará a cabo los días viernes, sábado y domingo próximos en el Centro Nacional de la Música (México 564, San Telmo). La 14° edición del encuentro, que es organizado por la Asociación Argentina de Luthiers, que cuenta con 130 socios en el país, tiene un objetivo central de acuerdo a Sergio Nigrelli, fabricante de guitarras y bajos, y actual presidente de la entidad: "Para todos nosotros, es demostrarles a los músicos que con maderas nacionales también se pueden hacer instrumentos que suenen muy bien”.

Asimismo, Nigrelli indica que “la verdad es que en nuestro país tenemos maderas que están bárbaras, como la cancharana o la lenga, pero se está haciendo poco con ellas. Siempre les digo a los clientes que, si las grandes marcas de instrumentos musicales de Estados Unidos hubiesen estado acá, usarían estas maderas”. Por su lado, Gustavo Versace, tesorero de la institución, dice que "lo importante es establecer un vínculo con el público, porque nuestra relación más directa es siempre con el músico, con el cliente que encarga un instrumento. Queremos que el público en general sepa en qué consiste este oficio, cómo es el proceso de construcción de diversos instrumentos, cómo es la familia de cada instrumento, todo lo que está vinculado con su construcción y su historia”.

Una de las grandes preguntas es por qué hay que comprarle un instrumento a un luthier. “La verdad es que es importante informar sobre este trabajo, porque en los instrumentos seriados el músico se tiene que adaptar al instrumento; en cambio, en nuestro caso, nosotros hacemos que el instrumento se adapte al músico” puntualiza Nigrelli. Pero ese no es el único argumento. Los organizadores coinciden en que el trabajo de un luthier es atender y entender al músico considerando su personal necesidad artística y técnica, poniendo a su disposición todo el conocimiento, habilidad y recursos, para juntos pensar, diseñar y construir el mejor instrumento posible para ese músico en particular. "Todos los demás instrumentos son genéricos, fabricados en gigantescas series a la espera de que algún artista los elija por verdadera convicción, o por reiteración o argumentación publicitaria", dice Nigrelli.

Además de las charlas y la muestra de todos los asociados y los recitales, la visita especial de este año es la del luthier argentino radicado en Holanda, Sebastián Nuñez, que se especializa en construcción de instrumentos antiguos como el laúd o el clavecín, es decir, instrumentos de música antigua, del período que va del Medioevo al Barroco, es decir unos trescientos años de música. También en esa línea estará la muestra de instrumentos de Gervasio Barreiro, quien construye instrumentos de cuerda frotada de la familia del violín y se formó como luthier profesional en la famosa Escuela de Luthería "Antonio Stradivari" de Cremona, Italia. En síntesis serán tres días para aprender y disfrutar sobre el trabajo, muchas veces silencioso, de quienes están detrás de la historia musical visible.

(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)