30 de enero de 2014

Cine con picnic en Parque Avellaneda

Por Humberto Acciarressi

Este viernes, como siempre a las 21 y el mismo día de la semana, en el Playón del Antiguo Tambo del Complejo Cultural Chacra de los Remedios, en el Parque Avellaneda, se presenta otra función del ciclo Picnic en el Playón, en el marco de Cine El Plata Itinerante. De esta manera, la Dirección General de Museos porteña prosigue con sus encuentros bajo las estrellas, mientras se disfruta en familia una buena película gratuitamente. El ciclo arrancó la semana pasada con "P3ND3JO5", de Raúl Perrone, que obtuvo el premio al mejor director del Bafici 2013 con esta obra, además de varios galardones internacionales. La película es un hipnótico musical, con fantasmas y jóvenes skaters, una cumbiópera en tres actos y un epílogo. Y ahora sigue con "Imágenes paganas", de Sergio Cucho Costantini.

La obra que se pasará este viernes, que lleva el título de una canción icónica de Virus -una de las bandas que inició la era de la new wave argentina- y aborda la vida del malogrado Federico Moura, reivindica el lugar que ocupó el grupo platense en la escena musical de los años 80, que excedió con su estética los límites del rock y aún todavía es una fuente de conocimiento del pop art. Así saltamos al 7 de febrero, cuando bajo las estrelllas se exhiba "Mar del Plata", la película debut de Ionathan Klaiman y Sebastián Dietsch, que trata del viaje a la ciudad atlántica de dos amigos por un lado y una pareja por el otro, lo que da inicio a una serie de eventos en tono de comedia.

Una semana más tarde, el 14 de febrero, será el turno de "Medianeras", de Gustavo Taretto, que cuenta la historia de un muchacho y una chica, unidos y separados por la ciudad, en cuyo centro viven. Este interesante ciclo cierra el 21 de febrero con "Ultimas vacaciones en familia", dirigida por el puntano Nicolás Teté, uno de los films ganadores del Concurso Argentina en Plano General, que recorre el país con nuevas obras y directores de todas las geografías argentinas. Este ciclo de cine, como otros que se llevan a cabo en el verano porteño, mantienen viva la llama de mirar la pantalla grande, algo que lamentablemente se ha perdido en los últimos años. Y, además, un picnic siempre es un picnic. Casi no hay excusa para no disfrutar.


(Esta columna fue publicada en el diario La Razón y también podés leerla acá)